IRAM OVIEDO
14 de diciembre de 2015 / 07:28 a.m.

Monterrey.- Grupos los aficionados de los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León fueron llegando a pie carro o camioneta al lugar de tradición: la Macroplaza.

No importó cómo se obtuvo el campeonato sobre los Pumas de la UNAM, con un final cardíaco, tiempos extras no se diga y los penalties de igual manera.

Tampoco importó que fuera domingo por la noche ya el amanecer del lunes, la alegría era y es inmensa en los hinchas seguidores del equipo felino de San Nicolás de los Garza.

El sonido de los claxons se escuchó al momento en que el defensa de Tigres, Israel Jiménez, anotó el penal decisivo.

Las calles de Monterrey y su zona metropolitana se vieron "inundadas" de vehículos, de aficionados con banderas.

Se montó un impresionante operativo por parte del personal de Seguridad Pública y Vialidad del municipio de Monterrey y de la Fuerza Civil, en los alrededores de la Macroplaza, así como por parte de paramédicos de la Cruz Roja Metropolitana y Cruz Verde.

La avenida Zuazua fue cerrada a la circulación vial hacia el norte desde la calle Padre Raymundo Jardón en la Catedral, desviando los coches por Doctor Coss y permitiendo el paso a los aficionados a pie para una mayor seguridad, al igual por Zaragoza.

Niños, jóvenes, adultos y ancianos vivieron la fiesta en paz hasta el amanecer de este lunes a las seis de la mañana con un solo grito: Tigres campeón del fútbol mexicano.