1 de junio de 2014 / 12:50 a.m.

Monterrey.- Varios Municipios tienen reglamento en contra del ruido excesivo, con sus multas que afectan a quienes las infringen, pero pocos la respetan de todas maneras, a pesar de que a veces acude la policía.

Aunque todos los municipios metropolitanos tienen incluido en su reglamento un límite al ruido, todavía hay muchas personas que no se limitan cuando tienen fiesta o un momento de alegría, y abusan del ruido sobre todo con música a alto volumen, molestando a sus vecinos.

De hecho, en Monterrey se aplican por lo menos dos sanciones diarias a ciudadanos desconsiderados, cifra que va a la alza, pues de un año a otro, se ha incrementado hasta en un 25 por ciento.

La Norma Mexicana 081 marca cuál es el sonido permitido en la comunidad. Esa norma establece que están permitidos 68 decibeles, que no rebasen al límite de propiedad, en un horario de 18:00 a 22:00 y después de las 22:00 disminuirá a 65 decibeles, que significa un ruido que sólo debe escucharse al interior del inmueble donde se desarrolle la reunión, y con un horario razonable para concluir. 

Pero hay gente a la que las multas no les hacen ruido.

En Monterrey, durante el 2011 se aplicaron 327 sanciones por ruido excesivo. En el 2012 subieron a 480 y para el 2013 llegaron a 700.

Esa constante es similar en todos los municipios metropolitanos, pese a que en algunos casos, las sanciones son bastante cuantiosas.

San Pedro y Santa Catarina tienen las multas más caras, pues en el primer caso puede llegar a los 70 mil pesos, que se aplican en el impuesto predial, y en el segundo, hasta cien mil pesos en caso de reincidencia múltiple.

Apodaca sanciona con multas de 2 mil a 5 mil pesos.

Escobedo, de 1 200 a 20 mil pesos

Guadalupe de 650 a 3 mil 300 pesos.

Monterrey de 6 mil 466 a 12 mil 952 pesos

San Nicolás un máximo de 6 mil 400 pesos

Las sanciones máximas se aplican en el caso de que exista reincidencia con el alto volumen a altas horas de la noche.

Pero las sanciones no son nada frente a lo que sufren quienes no pueden dormir por culpa de su vecino ruidoso: El exceso de ruido provoca diversos daños a la salud, como son malestar, estrés, trastorno del sueño, afectaciones cardiovasculares, pérdida de atención, conductas agresivas, baja productividad, además de que a la larga genera ciudades inhóspitas.

Francisco Zúñiga