5 de marzo de 2014 / 08:09 p.m.

Monterrey.- Con el miércoles de ceniza iniciamos el tiempo de la cuaresma que es el tiempo de conversión y de oración.

Ordinariamente vemos esto como algo triste o doloroso, pero debería de ser de júbilo ya que es cuando Jesús venció a la muerte y nos da la vida, menciona el Padre Roberto Figeroa 

Las palabras que nos dicen en la imposición de ceniza "En polvo eres y en polvo de convertirás" nos recuerda que nuestra vida no terminará en el polvo, si no ese cuerpo que se convierte en polvo se convertía en algo glorioso al llegar con el Señor.

Hoy recalca que si vamos hacer oración o caridad que nosotros no seamos el centro de la practica de lo que hacemos, si no Dios, quien  lo recompensara.

Estas prácticas lo que buscan es la conversión y buscar a Dios.

Redacción.