EDUARDO MENDIETA sánchez
14 de abril de 2016 / 06:04 p.m.

Monterrey.- El proyecto del nuevo penal incluye una inversión por 5 mil 800 millones de pesos que se fondearía con el terreno donde se ubica el penal del Topo Chico, y con un financiamiento en una primera etapa para construir 2 mil 200 espacios.

El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, informó que sostuvo una reunión con funcionarios del Gobierno Federal para intercambiar información sobre el proyecto.

"Ayer (el miércoles) tuve una reunión con el oficial mayor de la Secretaría de Gobernación y quedamos en lo siguiente: hay un proyecto que ya estamos terminando que cuesta 5 mil 800 millones, la construcción del nuevo penal, ¿cómo vamos a fondear para la posibilidad de fondearlo pronto?

"Tenemos el valor del Topo Chico, ya le di instrucciones a Humberto Torres (secretario de Obras Públicas) que a través de la dirección de Patrimonio, que es la que tiene que ordenar un avalúo comercial y poder saber cuánto cuesta el terreno del penal, ese irá a parar a un fideicomiso para fondear recursos con los que vamos a arrancar la posibilidad de construir el nuevo penal en Mina y lo haremos por etapas", indicó.

En rueda de prensa en el Palacio de Gobierno, el mandatario estatal dijo que la Secretaría de Gobernación quedó de informar de un segundo encuentro con Torres y el oficial mayor de Segob.

"Es para determinar la cantidad que la Secretaría de Gobernación podrá disponer en una segunda etapa, y estamos viendo la posibilidad de financiamiento en una tercera etapa; para poder entrar a una primera etapa de alrededor de 2 mil a 2 mil 200 espacios que nos permita desfogar el penal de Topo Chico de manera frontal y después ir viendo los crecimientos normales", indicó.

Desde 2008, el ex gobernador Natividad González Parás propuso construir un nuevo penal para mitigar la sobrepoblación penitenciaria en Nuevo León.

Sin embargo, fue hasta el 2011 cuando su sucesor Rodrigo Medina dio inició a la construcción del centro penitenciario que en ese entonces estaba planeado para 2 mil 300 internos.

Desde el 2013, el Estado buscó apoyos para reubicar a unos mil internos peligrosos relacionados con delitos de narcotráfico y delincuencia organizada actualmente recluidos en los penales del Topo Chico, Apodaca y Cadereyta.

Apenas en febrero pasado, el Congreso del Estado aprobó una propuesta para solicitar a la Secretaría de Hacienda la autorización de recursos para reactivar la edificación de la cárcel de máxima seguridad.

Dijo además que Pemex apoyará al Estado con asfalto, gasolina y diesel para reparar los caminos alimentadores de las carreteras centrales.