Guadalupe Sánchez
5 de mayo de 2014 / 02:11 p.m.

Un joven ejemplar, dedicado al deporte y a sus estudios, así es como familiares y amigos describieron a José Carlos López Vázquez, de 16 años de edad, quien en la madrugada del domingo fue privado de la vida en el municipio de Juárez. La capillas "Funerales del Pueblo" en Guadalupe fueron testigos del dolor de su madre Josefina Vázquez, el de su padre Alejandro López y de los hermanos, Lili, Diego y el pequeño Roberto de 8 años de edad. El más pequeño de la casa, con su mirada inocente mientras saboreaba un sándwich, platicó qué tipo de actividades era las que hacía con su hermano. "Íbamos a pasear, íbamos a jugar futbol a una cancha que está por mi casa", dijo el menor, quien por su edad aparentaba no estar aún consciente del dolor que sufría su madre al interior de la Capilla 1, donde en un féretro de madera yacía el tercero de sus cuatro hijos. El padre de familia, Alejandro López, quien siempre ha sido fuerte y nada lo quebranta fue visto por primera vez derramar lágrimas por la pérdida de José Carlos. Él no quiso hablar de su hijo, prefirió que sus amigos, maestros y todos lo que tuvieron contacto con él dieran testimonio de la calidad de persona y el valioso ser humano que dejó de existir de manera trágica. Su madre no tenía palabras, el dolor le aprisionada el corazón, entre sollozos, observaba a través del cristal el rostro de su hijo.

Su padre de rodillas le decía algo en secreto a José Carlos, quien permanecía inerte al interior del féretro que estaba rodeado de flores, balones y camisetas de futbol.A las capillas, ubicadas en el cruce de Pablo Livas y 13 de Mayo en la colonia Parques de Guadalupe, acudieron jóvenes, en su mayoría, con prendas blancas; el color de la paz y la esperanza.Algunos pasaron la noche del domingo dormidos en el piso, en los pasillos de la funeraria acompañando a la familia López Vázquez."Todo el equipo de Jabatos Pastora estamos muy dolidos con lo que pasó con nuestro compañero Carlos porque, la verdad, él no andaba mal, él era uno de los más serios del equipo, era de los más cumplidos, de los que más le echaba ganas, jugaba muy bien", expresó Carlos Garza, quien compartió momentos deportivos con el occiso.Durante la noche una señorita se acercó al lugar de reposo y colocó camisas de equipos deportivos, se despidió de él con un "gracias por el tiempo que me regalaste para estar juntos".A José Carlos, quien era aficionado a los Rayados, le faltaba un mes para terminar la preparatoria, su meta era ingresar a la Facultad de Organización Deportiva de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pero su gran sueño era ser jugador profesional de futbol. "Más que todo quiero que recuerden a mi hermano como una persona que quería salir adelante, que era una buena persona, que nunca hizo nada malo. Se fue, le tocó estar un lugar equivocado en un momento equivocado y quiero que lo recuerden como era él en realidad, que no tengan duda de que él era un joven ejemplar no era pandillero", dijo su hermano Diego López.La familia que hoy se viste de luto, hace cerca de tres años abandonó su domicilio en la colonia Arboledas de San Roque en el municipio de Juárez por la inseguridad y se fueron a vivir a Santa Catarina; a penas este año regresaron y les fue arrebatado de forma violenta uno de sus miembros.El padre incluso compró con sacrificio una casa en un sector privado y seguro para llevarse a su familia y salvarlos de sufrir algún peligro, pero aún no se mudaban.El cuerpo del joven descansa en el panteón Ejido las Escobas en Guadalupe, a donde fue llevado luego de la Misa de cuerpo presente que se celebró en las capillas funerarias.