agustín martínez
30 de mayo de 2017 / 10:23 p.m.

JUÁREZ.- Los ojos de la señora Amelia Flores se llenan de lágrimas cuando pronuncia el nombre de su hija. Ella es la madre de Esveidi Arely Alejandro Flores, la cajera que fue asesinada a balazos durante el asalto a una carnicería en el municipio de Juárez.

Lamenta el momento en el que, en busca de mejores oportunidades para progresar, la joven se vino de su natal Galeana, sin imaginar que el destino sería injusto con ella.

La empleada de 25 años de edad era originaria de la comunidad de Puerto de Pastores, y dejó en la orfandad a dos niños, de tan sólo uno y cuatro años, respectivamente.

Arely vivió durante un tiempo en la casa de su hermano, en la colonia Valle Sur, a tan sólo dos cuadras del negocio de abarrotes y carnicería donde ocurrieron los hechos.

Tenía apenas unos meses que se había mudado junto con su esposo y sus dos hijos a la colonia Ocania, en la misma localidad, pues obtuvieron un crédito de vivienda y estaba muy contenta por ello.

Los más de cinco kilómetros de distancia la convencieron de dejar el trabajo en el súper “Salo”, pero al poco tiempo regresó. Al momento del violento incidente tenía apenas dos semanas.

Amelia recuerda a su hija. En medio del llanto, lamenta la situación de violencia e inseguridad que se vive en el estado. Está segura de que las autoridades han sido rebasadas.

Cree firmemente que Dios le dará a cada quien lo justo: No necesariamente un castigo como tal para los homicidas, sino sólo lo que les corresponda por el acto que cometieron.

Recordó que hace cuatro o cinco años Arely salió de su pueblo, a ocho kilómetros de Galeana, para seguir a sus hermanos en la aventura de nuevas oportunidades.

Jamás imaginó que las ganas de superarse y salir adelante la llevarían a la muerte.

En el transcurso del martes, el negocio donde fue cometido el crimen continuaba acordonado y bajo el resguardo de la Policía Municipal.

Fue constante ver a agentes ministeriales haciendo recorridos por las calles de Valle Sur y sectores aledaños, en busca de testigos y pistas que permitieran identificar a los agresores.

Sobre la carretera a San Roque, afuera de una tienda de conveniencia, los elementos investigadores detuvieron para entrevista a un sospechoso.

Mientras tanto, los familiares de la víctima esperaban la entrega de los restos, para dar inicio a los servicios funerarios entre la noche del martes y la madrugada del miércoles.