14 de octubre de 2014 / 01:21 a.m.

Santa Catarina .- A Beto le gustaban las emociones fuertes. Le agradaban los retos que involucraran adrenalina, y así lo recuerda su madre.

Quizá por eso el joven pensó que podría nadar sin problemas en la profunda charca de cinco metros de la cortina Rompepicos, donde nace el río Santa Catarina, en La Huasteca.

El domingo había una auténtica fiesta. Acudieron al paseo casi 20 jóvenes, hombres y mujeres, vecinos y amigos de Alberto de Haro González, quien contaba con 18 años y tenía su domicilio en la calle Bernardo Cobos de la colonia Mártires de Cananea, en Santa Catarina.

"Desde el sábado en la noche ya teníamos todo. Nos habíamos puesto de acuerdo para ir de paseo ayer (domingo) a mediodía. Y pues nos fuimos como a las 2:00 o 3:00 de la tarde para La Huasteca", relató su amigo Juan Ángel Cárdenas.

Se divirtieron en algunos parajes de la sierra y ya en la tarde algunos se metieron al agua, justo frente al enorme muro de concreto que forma la presa Rompepicos.

Los amigos fueron testigos de la forma en que Beto fue arrastrado por un remolino. Lamentablemente el joven nada pudo hacer, a pesar de su arrojo y de que sabía nadar.

"Primero él iba nadando normal, y luego ya un poquito más de la mitad ya no pudo, porque se le acabaron las fuerzas, y ya no pudo avanzar más", recordó Juan Ángel.

Los vecinos de De Haro González están destrozados, y no pueden dar crédito a lo que ocurrió la tarde del domingo.

"Para mí era como un hermano y, pues sí, desgraciadamente nos pegó mucho, tanto a mí como a todos los que andábamos el día de ayer. Es muy doloroso perder a un amigo así… es muy doloroso", refirió.

A nombre de sus amigos del barrio, donde Beto jugaba futbol en el equipo de 'Los Cobos', Cárdenas Gutiérrez envió las condolencias a los familiares.

"Como siempre. Siempre he estado con ellos y así lo voy a seguir haciendo. Y pues apoyarlos en todo. Lo sentimos mucho por la pérdida que tuvimos de un gran amigo", puntualizó.

Alberto era el menor de tres hermanos. Hasta hace dos semanas trabajó en una pedrera en aquel municipio, y al momento de su muerte comenzaba un romance con una joven de nombre Esmeralda.

Su cuerpo fue velado la tarde del lunes en una funeraria de Santa Catarina, y este martes será despedido en su última morada.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ