9 de marzo de 2014 / 02:30 p.m.

Monterrey.- Gonzalo Gerardo es un joven de 12 años de edad que desde pequeño cosechó amor y gusto por la música norteña y aunque tiene dos años tocando el acordeón la inquietud por este instrumento de viento comenzó desde que estaba en el kínder.

Comenta que cuando su padre lo llevaba la escuela en el camino ponía canciones de los Cadetes de Linares, Invasores de Nuevo León, entre otros grupos norteños que hicieron que comenzara a sentir una atracción por la música norteña, pero en especial al singular sonido del acordeón.

"El gusto nació por mi papá, desde que estaba en el kinder mi papá ponía discos de Cadetes e Invasores, yo iba en la camioneta escuchándolos y de ahí nació la inquietud, yo le decía méteme a clases de acordeón, méteme a clases de acordeón hasta que ya (comenzó a tomarlas) y aquí estamos y seguimos", señaló el menor.

"Cuando uno escucha el acordeón se acuerda de Monterrey y le dan ganas de bailar, es inconfundible su sonido", expresó.

Mencionó que el tocar este instrumento es un gran orgullo, pues es uno de los instrumentos más representativos del norte del país, pero también es una gran responsabilidad porque es una forma de seguir con una tradición musical de muchos años.

Gonzalo ya ha subido a algunos escenarios para demostrar que lo que inició como una inquietud se convirtió en amor a la música.

Él participará el próximo lunes en el festival del acordeón que se llevará a cabo en un restaurante en el municipio de Guadalupe, juntó con 10 niños más que llevan en sus venas las melodías norteñas que salen del acordeón.

Denisse Mesta