FRANCISCO ZUÑIGA ESQUIVEL
25 de septiembre de 2015 / 08:59 a.m.

Monterrey.- El juego es evitar la siguiente apuesta.

Parece un grupo demasiado heterogeneo: hombres, mujeres, adultos maduros, jovenes, ejecutivas, amas de casa, pero todos tienen algo en común: aceptaron que su adiccion al juego ya era peligrosa.

Ileana forma parte del grupo, denominado Jugadores Anónimos. Es quien coordina las juntas, donde el plan es reconocer que se tiene un problema y superarlo con el apoyo de todos.

Lo que buscan es ayudar a quienes sufren de ludopatía.

Muchos jugadores no se percatan de lo riesgoso de su actitud, y no aceptan que necesitan ayuda.

Es importante saber conocer los síntomas, dice Ileana, porque de no hacerlo, lo que pone en juego es el patrimonio y el bienestar de su familia.

El grupo nació en el 2007, y todos los días se reúnen y quienes llegan son bienvenidos; tienen dos sedes, una en San Pedro y la otra en San Nicolás de los Garza.

Los asistentes cuenta su testimonio, leen algunos mensajes, y conviven. De esa manera, superan un día más su adicción.