AGUSTÍN MARTÍNEZ
21 de febrero de 2017 / 05:37 a.m.

APODACA. -- Juan Ángel era un fiel seguidor del América. La noche del sábado disfrutó del Clásico Nacional, y tuvo que pasar el trago amargo de ver derrotado al equipo de sus amores.

Pero eso no influyó en su estado de ánimo. De cualquier manera aprovechó el tiempo para convivir con sus seres queridos, en su casa de la colonia Prados de Santa Rosa, en Apodaca.

Nunca imaginó que serían los últimos momentos de su existencia. Cuando llevaba a uno de sus amigos a casa, en compañía de su papá y un primo, sufrió el accidente fatal que acabó con su vida.

El joven de 29 años fue sepultado la tarde del lunes en el panteón Los Arcángeles, después de ser velado en su domicilio de la calle Acacia, en Prados de Santa Rosa.

Su féretro fue adornado no sólo con arreglos florales y grandes coronas. Varias playeras del América fueron colocadas sobre el ataúd.

Sus vecinos y amigos lamentaron el fatal percance que ocurrió la mañana del pasado domingo.

Todos describen a Juan Ángel como una persona excepcional, bondadosa y siempre dedicada a sus padres y a su hermana.

Juan Ángel Bueno Morín era soltero. Tenía nueve años laborando en una conocida empresa panificadora. Muchos de sus compañeros acudieron a los funerales.

El muchacho era muy apegado a su mamá, Doña Margarita Morín Guerra. A diario estaba al tanto de ella, principalmente de unos años a la fecha, cuando la señora empezó a perder la vista a causa de la diabetes.

En el estrellamiento resultaron lesionados el papá, un primo y un amigo de Bueno Morín, quienes fueron trasladados al hospital Metropolitano de San Nicolás.

Fuerte choque deja un muerto y tres heridos en Apodaca
En el estrellamiento resultaron lesionados el papá, un primo y un amigo.| FOTO: ESPECIAL

Ellos se identificaron, respectivamente, como Juan Bueno Balderas, de 58 años; Luis Fernando Guerra Bueno, de 16 y Francisco Martínez Félix, de 29.

Las tres personas lesionadas fueron dadas de alta a las pocas horas. Bueno Balderas fue el más lastimado de los tres. Presenta una fractura en el brazo izquierdo y requiere operación, pero decidió posponerla para estar en el funeral de su hijo.

El trágico accidente ocurrió como a las 7:00 horas del domingo en la avenida Antiguo Camino a Santa Rosa y la calle Pirul, en el quinto sector de la colonia Los Ébanos.

Juan Ángel conducía una camioneta Ford Explorer, que él y su padre habían comprado hace apenas dos meses. Se dirigían a la colonia Nuevo Amanecer a dejar a Francisco.

Una posible dormitada provocó que el joven conductor perdiera el control de la unidad, la cual se proyectó hacia la banqueta, donde derribó un poste de madera.

La Explorer detuvo en forma brusca su trayectoria al impactarse a gran velocidad contra las escaleras de un puente peatonal, donde la víctima quedó prensada.