DANIELA GARCÍA
17 de agosto de 2016 / 08:59 a.m.

MONTERREY.- La mayoría de los casos de robo de identidad son atribuidos a errores o descuidos de los usuarios de tarjetas de crédito u otros servicios financieros, o al menos eso es lo que escuchan los afectados por esta situación al querer encontrar una solución a su problema.

Buscar una aclaración, solicitar la devolución de su dinero o participar en una audiencia de conciliación entre la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y la banca comercial a la que pertenece su cuenta afectada, puede llegar a ser un verdadero vía crucis.

Así lo relata Cristina Gutiérrez, quien el pasado mes de febrero se percató de que en su estado de cuenta aparecían cargos que no reconocía por hasta 16 mil pesos. Al hacérselo saber al banco, la respuesta que recibió fue que lo investigarían.

Hoy, más de seis meses después de haber iniciado con las aclaraciones, Gutiérrez no ha podido ver de regreso su dinero, a pesar de haber acudido ante instancias como la Condusef, abogados y la propia institución bancaria (Banamex).

“Me dijeron que fue mi culpa. Que yo tenía un NIP inseguro o que no había cumplido con las normas de seguridad; que podían comprobar que el plástico había estado presente durante el retiro”.

“Fui ante la Condusef, pero no sabía que no iba a funcionar; hemos ido a conciliaciones pero no ha avanzado nada. Seguimos esperando que me den alguna solución, porque son 16 mil pesos, pero pues yo creo que ya está perdido”, detalló Gutiérrez en entrevista.

Esto coincide con el caso de Laura Cantú, quien no reconoce cargos, transacciones o retiros de dinero hasta por 75 mil pesos de su cuenta con Bancomer. En su caso, tiene detectados dos nombres de dueñas de cuentas que recibieron transferencias de dinero.

El banco dice que fue su culpa, relató en entrevista. Le explicaron que sus medidas de seguridad para su tarjeta de crédito y NIP eran malas y por eso se dio el robo de identidad –aunque no lo han reconocido como tal–.

Esto, a pesar de que asegura haber tomado las medidas de seguridad acostumbradas, incluyendo que fue el mismo banco quien realizó la descarga de la aplicación móvil en su celular. Es decir, nadie más ha tenido acceso a sus cuentas o app móvil que reúnen información delicada.

“Me dijeron que era mi culpa”,
relató, coincidiendo con Gutiérrez.

Durante la investigación pudo corroborar tres casos más de usuarios de servicios financieros que han sido víctimas de robo de identidad en el retiro de dinero, transacciones y pagos sin reconocer; todos coinciden que además fueron acusados por su propia institución bancaria como los culpables de haber manejado de manera errónea las medidas de seguridad.