ROBERTO ALANÍS | MILENIO DIGITAL
7 de septiembre de 2015 / 07:12 a.m.

Guadalupe.- Universitarios, integrantes de asociaciones civiles y ciudadanos en general continuaron apoyando a las más de 18 familias afectadas por el incendio en el predio irregular El Ranchito 1, en Guadalupe.

Ropa, calzado, agua embotellada y alimentos no perecederos es parte de la ayuda que han recibido las decenas de personas.

Ayer por la mañana tuvieron una brigada médico-asistencial, y durante todo el día estuvieron llegando ciudadanos en vehículos particulares hasta la zona en el bulevar Miguel de la Madrid a la altura de Israel Cavazos, poco antes de llegar a la caseta de cobro.

De esta forma, el estado de ánimo de los pobladores mejoró notablemente, especialmente el de los niños y niñas que recibieron el apoyo, e incluso hasta algunos juguetes.

Varias personas que acudieron a entregar los víveres comentaron que han estado al tanto del caso, y decidieron poner su granito de arena para ayudar a las familias que perdieron sus tejabanes y todo lo que tenían en su interior en un incendio la semana pasada.

El incidente se debió a que, después de una riña entre dos habitantes durante un convivio, unas brasas de un asador alcanzaron cartón provocando inmediatamente un incendio que arrasó con los tejabanes.

Estas familias se dedican principalmente a la recolección de basura a bordo de carretones impulsados por caballos. Debido a que el cartón lo separan para venderlo, en el lugar hay mucho de este material.

El alcalde de Guadalupe, César Garza Villarreal, afirmó que el municipio ha estado brindando ayuda, sin embargo, aclaró que algunas de las familias que habitan en el predio tienen casas en Cadereyta o Juárez, sin embargo regresan a esta zona, porque ahí es donde dejan a los carretones y los caballos.

Sin embargo, hubo quienes habitan en ese lugar permanentemente, y que en estos últimos días han tenido que buscar refugio con familiares en algunas otras partes de la ciudad, o incluso pasar la noche en la intemperie.

Cabe destacar que parte de estos apoyos, como ropa o calzado también lo repartieron entre otros habitantes de ese predio, cuyas condiciones económicas también son difíciles.

Por ello, la generosidad de los regiomontanos quedó una vez más de manifiesto al otorgar ayuda a las familias de este predio que se encuentran en situación de pobreza extrema.