GUADALUPE SÁNCHEZ | @LupitaSP1
13 de noviembre de 2016 / 07:54 p.m.

MONTERREY.- Fue un domingo lluvioso y con bajas temperaturas, pero no fue impedimento para que los fieles católicos manifestaran su fe en las peregrinaciones que no se detuvieron en la Basílica de Guadalupe.

Los paraguas fueron el accesorio más utilizados y ante la necesidad de cubrirse la lluvia, hasta en la puerta de la basílica había venta de impermeables.

Niñas y niños acompañaron a sus padres, pero bien abrigados y protegidos para no mojarse.

Pero en caso de buscar una protección extra, afuera del santuario se instaló un módulo de vacunación, sobre todo para menores y adultos mayores, pues ya se acerca la temporada invernal y se le aplica la vacuna contra la influenza.