GUSTAVO MENDOZA
28 de febrero de 2016 / 09:05 a.m.

Monterrey.- En un rincón de la ciudad, el ferrocarril de pasajeros sigue funcionando y la chimenea del Alto Horno número 3 de la Fundidora ilumina el cielo.

Esta postal de antaño perdura en escala gracias al interés del Club de Amigos del Ferrocarril Monterrey, que todos los sábados se reúne a espaldas del Museo del Auto y Transporte –al interior del Parque Niños Héroes– para disfrutar su pasión: el ferromodelismo.

Se trata de un grupo conformado por 17 miembros apasionados del ferrocarril, que desde 1992 han construido una serie de maquetas a escala, donde recrean algunos escenarios de la entidad.

La historia surgió a partir de la "Maqueta Monumental Meyer", una estructura de 16 por 8 metros construida por el ingeniero Rodolfo Meyer Bennen, y que fue exhibida en la Feria Monterrey.

"Esta maqueta fue la que inició todo. Dos años después arrancamos la creación de la maqueta que llamamos Fundidora", menciona Artemio De la Fuente Gutiérrez, ataviado con su traje de maquinista, como la mayoría de los integrantes del club.

Maqueta del ferrocarril
Las maquetas cuentan con toda clase de rasgos en la modalidad HO, como son caminos de terracería, carreteras, casas de adobe y, por supuesto, el paso del tren. | LEONEL ROCHA
Maqueta del ferrocarril
LEONEL ROCHA
Maqueta del ferrocarril
LEONEL ROCHA

El ferrocarril fue el medio de transporte más accesible para los ciudadanos durante la primera mitad del siglo XX. Las personas mayores recordarán con nostalgia a la llamada Marrana o al Regiomontano.

Aunque estos trenes ya no recorren las vías de la ciudad, sí lo hacen en el salón del Museo del Auto y Transporte.

Las maquetas cuentan con toda clase de rasgos en la modalidad HO (es decir, escala 1:87), como son caminos de terracería, carreteras, casas de adobe y, por supuesto, el paso del tren.

Salta a la vista la representación del Horno 3 de la antigua Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, que en la maqueta sigue iluminando de rojo a los vagones del ferrocarril que transitan cerca.

"Se tomaron en cuenta medidas y planos del horno original y lo reproducimos a escala", comenta Jorge Taboada.

Otro punto que recrean a escala es la Estación Multimodal en El Carmen, a donde llegan diversas cargas de automóviles, principalmente, y que se reprodujo con exactitud en una de las maquetas.

"Aquí puede entrar cualquier interesado en los ferrocarriles a escala, sólo que debe venir con la disposición de ayudar y aprender", relata Nahum Armas.

Se trata de una afición para nada barata. Un carrito a escala de ferrocarril puede valer entre 20 y 40 dólares dependiendo del modelo, su nivel de detalle, entre otras variantes.

En los casos de las máquinas o locomotoras, existen modelos actuales que cuentan con sonido real, luz en los faros, e incluso la posibilidad de expedir vapor. Estas modificaciones pueden generar que su costo se eleve hasta los cinco mil pesos.

Maqueta del ferrocarril
Armarlas no ha sido un proceso sencillo, pues en algunos casos ha demandado hasta tres años de inversión de tiempo.| LEONEL ROCHA

Actualmente el grupo cuenta con dos maquetas en funcionamiento: la "Monterrey" y la referida "Fundidora".

Armarlas no ha sido un proceso sencillo, pues en algunos casos ha demandado hasta tres años de inversión de tiempo, dinero y esfuerzo.

El grupo ha financiado la reproducción de las maquetas, su mantenimiento y presencia en convenciones nacionales que reúnen a coleccionistas y amantes del ferromodelismo.

Aseguran no contar con el apoyo de ferrocarrileras (Ferromex o Kansas City Southern), ni de instituciones académicas o culturales.
Sin embargo, todo es para vivir la satisfacción y el pasatiempo del ferromodelismo.