AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de octubre de 2016 / 08:00 a.m.

PESQUERÍA.- La señora Bernarda tuvo una rara sensación momentos después de que su hijo Carlos se fue a trabajar.

El jueves el joven salió temprano del ejido La Providencia, de Pesquería, para ir a laborar como guardia en una armadora de autos.

Momentos después su madre se enteró, por otro de sus tres hijos, que Carlos había sufrido un fatal atropello.

Bernarda Mendoza Zúñiga se remontó a aquellos momentos en los que, después de darle la bendición a Carlos, su perro comenzó a ladrar, gruñir y aullar inexplicablemente.

Carlos Homero Garza Mendoza, de 26 años, pereció al ser arrollado por una camioneta en la carretera Pesquería-Los Ramones, a la altura de una armadora de autos.

La supuesta responsable, Elisa Ofelia Sánchez, quedó en libertad provisional debido a que su unidad cuenta con seguro.

Familiares del joven fallecido exigen justicia, pues Garza Mendoza representaba el único sustento para su madre.

Los restos del guardia son velados en una capilla en La Providencia. Su hermana Nancy lo recuerda como una buena persona, que a lo largo de su vida pudo cosechar muchas amistades.

Carlos Homero será sepultado este sábado en el panteón de Santa María la Floreña, en Pesquería, Nuevo León.