27 de febrero de 2014 / 09:54 p.m.

Monterrey.- Hace casi dos meses, el joven Mario Alberto Moncada Miranda fue asesinado a puñaladas en la zona norte de Monterrey y no se le ha hecho justicia.

Ante esta situación, la madre del joven, María Aniceta Miranda Maldonado, ha acudido decenas de veces ante las autoridades pero nadie la escucha, mientras el supuesto homicida, señalado ampliamente por múltiples testigos, goza de completa impunidad.

La madrugada del domingo 5 de enero, Moncada Miranda, de 25 años, se dirigía a comprar unos tacos cerca de su casa cuando fue sorprendido por Aarón Misael Chávez Delgado, "El Lutor", de 22, quien lo agredió con un cuchillo.

"Cuando llegó a la esquina, él (Mario Alberto) estaba parado ahí, viendo un baile que había y luego de repente llegó el muchacho (Aarón Misael), que lo picó pues sin ningún motivo, porque él no lo conocía", declaró la señora Miranda Maldonado.

Varias personas que observaron los hechos señalaron que "El Lutor" celebraba su cumpleaños y su novia Yajaira Alejandra Mancilla sujetó al ahora occiso en las calles Camino Real y José de San Martín, en la colonia Fomerrey 1, a escasos metros de la vivienda del agresor.

"Pues quiero que se haga justicia. Que no porque yo no tenga dinero no me quieran hacer justicia. Que la justicia es igual para todos, o sea, ¿cómo se le hace justicia a un animal, que no le puedan hacer justicia a mi hijo?", cuestionó.

El ama de casa se ha cansado de tocar puertas, sin tener respuesta. Incluso se ha enterado de que, supuestamente, los agentes ministeriales han incurrido en actos de corrupción para no detener al asesino.

"Me llegaron noticias de que el papá del muchacho dio dinero en ese instante para que no se lo llevaran. Ellos me dicen a mí, los ministeriales: No, es que el señor aquí mismo me trajo a su hijo", aseveró la señora.

Un menor que acompañaba a Mario Alberto aquella madrugada relató que Aarón Misael perpetró el crimen en forma sorpresiva y alevosa.

"Y luego ya cuando (Aarón Misael) salió (de la fiesta) fue cuando lo vio y lo atacó, y (Mario Alberto) dijo que por qué, que él nada ni en cuenta con él", refirió uno de los testigos.

El hoy fallecido habitaba a unas cuatro cuadras de donde fue atacado, por la calle Juan Domingo Perón en la colonia Libertadores de América.

Agustín Martínez