MARCIAL PASARÓN
28 de octubre de 2016 / 07:28 a.m.

MONTERREY.- Como cada año, cientos de regiomontanos acudieron a cantar las mañanitas al santo patrono de las causas difíciles San Judas tadeo.

Desde antes de las 22:00 horas, poco a poco, los devotos a San Judas comenzaron a llenar la periferia de la parroquia ubicada sobre la calle 5 de mayo, en Monterrey.

La iglesia, adornada para la especial ocasión, comenzó a llenarse de fieles que con ramos de flores y cargando imágenes del santo, se acomodaron para esperar la misa que en su honor realizaría el arzobispo Rogelio Cabrera López, en punto de las 23:00 horas.

Mientras tanto, afuera, una larga fila comenzó a formarse.

Ordenados y uno a uno, los fieles comenzaron a ingresar a la parroquia.

Lentamente los fieles llegaron hasta donde se encontraba la imagen de San Judas, en medio de la iglesia.

Alegría y amor hacía el santo se reflejaba en cada uno de los rostros de quienes tocaban el cristal que proteje la imagen.

Para ellos, no importaba esperar el tiempo que fuera necesario para estar frente a la imagen y darle gracias por todo lo que les dio en el año que esta a punto de concluir.

En punto de la media noche, al unisono los fieles comenzaron a cantarle las mañanitas al santo patrono.

Las notas musicales inundaron cada uno de los espacios de la parroquia.

Mujeres, hombres, niños y ancianos, ataviados con los colores del santo, desfilaron frente a él.

Frente a la iglesia, el bullicio de la fiesta que en su honor fue organizada se conjuntaba con la alegría que había en el interior de la iglesia.

El sonido de los peculiares tambores que amenizaban las danzas de los matlachines, daban un toque especial a la celebración.

A lo largo de la calle 5 de mayo, los puestos de comidas, dulces y de recuerdos con la imagen del santo, inundaron ese sector de la ciudad de Monterrey.