15 de julio de 2014 / 03:01 p.m.

Monterrey.- Han pasado 105 años de su inauguración y sigue incrementando su lista de clientes; la modernidad no desplaza al Mercado Juárez cuyo secreto de su supervivencia es una referencia geográfica: la manzana cero del Centro de Monterrey, Juárez y Aramberri.

Unas cien rutas rutas urbanas llegan hasta este punto: desde García, Escobedo, Apodaca, Juárez; y en muchos de los casos ni siquiera es necesario que los clientes trasborden o tomen una segunda ruta.

"La esencia principal de este mercado lo dan los comerciantes que son locales familiares. Aquí es atención directa al público. La otra cosa importante es que estamos ubicados en la manzana cero de la ciudad de Monterrey, entre Guerrero, Juárez, Aramberri y Ruperto Martínez parten las nomenclaturas del centro de la ciudad de Monterrey” dice el administrador del edificio, Francisco Javier Cantú Terán, quien lleva 20 años en el cargo.

Reconocido como una referencia infalible y un ícono tradicional del estado, este lugar alberga la mezcla de olores a comida, herbolaria y esoterismo, enmarcando entre sus paredes cientos de historias y renovaciones de nostalgia y modernidad.

"Ofrecemos excelentes comidas tanto de la región como de la República Mexicana. Tenemos artesanías. Tenemos lotería. Tenemos flores. Hierbas medicinales. Tenemos un montón de productos que le sirven a la comunidad", dijo Cantú Terán.

El mercado se ha adaptado a la reubicación, demolición, compra de los locales y obstáculos naturales que se generan a través de los años conservando en tiempos modernos las prácticas de un mercado popular centenario, mezclando el pasado, el presente y el futuro en una misma línea: la tradición.

"Es un centro de servicios populares donde todo mundo tiene cabida. Todo mundo puede venir. Es un centro seguro, higiénico. Puedes comer, puedes pasear, es un lugar agradable para esperar el camión, debido a que convergen a todos los puntos cardinales del área metropolitana", mencionó.

El administrador del edificio recordó que una de las anécdotas que definen al Mercado Juárez fue cuando se vendió un premio mayor de la lotería un 24 de diciembre y el 1 de enero del siguiente año se volvió a vender el mismo número con el premio mayor, cuestión que dijo "fue una anécdota muy importante que hizo felices a muchas familias". 

En 1960 se inauguró con una nueva estructura, pasó de estar hecho de madera a ser de material de construcción. Duró hasta a 1993 porque tuvo que ser demolido para tener la apariencia que ahora luce, y en 1994 pasó de ser propiedad municipal a territorio privado. Ahora aquél mercado de madera se enfrenta a las nuevas necesidades de sus clientes, cuenta con seis pisos, elevadores y rampas, pero sin duda, sigue siendo un mercado popular.

FOTO: Archivo

MAYTE VILLASANA