1 de septiembre de 2014 / 04:47 p.m.

Monterrey.- Entre música, cantos y baile partieron cerca de dos mil jóvenes de la plaza La Purísima con dirección a la Basílica de Guadalupe, en peregrinación para celebrar el inicio de sus procesos vocacionales.

La cita fue al mediodía en la plaza La Purísima, ubicada frente a la iglesia del mismo nombre, en contraesquina del centro vocacional de la Iglesia católica de Monterrey, de donde salieron las banderas, los botes de agua, las pancartas y la decoración de los carros que dirigieron al movimiento de alegres jóvenes.

"Somos aproximadamente dos mil chavos que estamos tomando el proceso vocacional. Vamos a partir de aquí y nos vamos a la Basílica de Guadalupe para llegar a la misa de las dos", explicó uno de los participantes.

Y es que los jóvenes se encuentran realizando un proceso de discernimiento sobre su vocación: "Matrimonio. Sacerdocio. Laico Consagrado", se podía leer en algunos de los letreros que portaba la camioneta que dirigió al contingente. Además, los alegres jóvenes que bailaban al ritmo de batucada o cantos religiosos, portaban pancartas con sus propios mensajes.

Desde "A mí me mueve Jesús", hasta "¿Qué quieres de mi?", pasando por "Ya tengo mi vocación", se podía leer en cartulinas de colores fluorescentes que levantaban los participantes al aire mientras posaban para fotografías que se tomaban con sus celulares o saludaban a los conductores que pitaban y bailaban al ritmo de la música que se dejó escuchar en las calles del centro de Monterrey desde las 11:00 cuando empezaron a llegar los primeros participantes a la plaza.

Pasados unos minutos después del mediodía arribó el vehículo de Tránsito de Monterrey que acompañaría al contingente y lo dirigiría por las calles del centro hasta las entrañas de la colonia Independencia, en donde concluirían el recorrido con una celebración religiosa. Una vez que los agentes municipales aseguraron a los encargados del centro vocacional que podían empezar a caminar, los gritos, cantos y bailes subieron de intensidad mientras los dos mil jóvenes avanzaban bajo el calor del sol en cénit de la ciudad.

Primero dieron una vuelta a la plaza y regresaron a la calle Hidalgo. Todavía no pasaban el centro vocacional cuando el primer joven, agotado por el calor y las inclemencias del sol, se alejó de la multitud y se sentó bajo la sombra de un árbol en la plaza con una botella de agua helada en sus manos.

"Estoy bien, sólo ya me cansé del sol. Ahorita agarro fuerza y los alcanzo", aseguró el joven.

FOTO: Raúl Palacios

DANIELA MENDOZA / MILENIO DIGITAL