DANIELA MENDOZA | MILENIO DIGITAL
26 de julio de 2015 / 07:12 p.m.

Monterrey.- La falta de atención en el tema de salud sexual y la discriminación que se vive en la zona, serán la motivación de un pequeño grupo para realizar la primera marcha de diversidad sexual en el municipio de Linares.

El próximo 9 de Agosto y tras un largo proceso de solicitud con la autoridad municipal, el Centro de Información de Salud Sexual y VIH Sida AC, consiguió el permiso y buscará motivar a los habitantes de este sector y zonas aledañas a que participen en el evento.

Pamela Guajardo Bocanegra, quien dirige esta organización, señala que desde hace muchos años han intentado ponerse en los ojos de las autoridades de salud, para que consideren un trabajo más amplio de prevención de VIH y otras infecciones de trasmisión sexual, ya que en el área citrícola hay dos zonas de tolerancia y también muchos trabajadores migrantes.

"Quisimos hacer la marcha en el municipio de Linares porque realmente ahí se carece de mucha información sobre los derechos sexuales y los derechos humanos de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI)", dijo.

El contingente partirá de la plaza de La Estación y caminará por el primer cuadro de la ciudad hasta llegar al Palacio Municipal.

Señala que dada la discriminación que se vive en el municipio, constantemente se "levanta" a mujeres trans y hombres gay, por supuestas faltas administrativas. Además de que existe mucho miedo por parte de integrantes de la comunidad a hacerse visibles por el maltrato.

Afirmó que esperan una participación pequeña de al menos unas 60 personas, pero que deben comenzar a realizarla para que toda la población y la comunidad se eduque.

Pamela hizo una invitación a personas, y colectivos LGBTTTI para que acompañasen a la comunidad de Linares y la zona citrícola.

Guajardo Bocanegra dijo que la población de mujeres trans que se dedican al trabajo sexual es alta y de gran demanda, sin embargo las autoridades de salud no dirigen campañas especificas para ellas.

Su labor es en los municipios de Montemorelos, Linares, General Terán, Allende y Los Rayones, espacios en donde existe un gran cantidad de trabajadores migrantes que debido a su constante transito están en exposición a las infecciones de trasmisión sexual.

"Tuvimos que crear esta organización, por las carencias, trabajo con las trabajadoras sexuales y las mujeres trans porque son una población muy descuidada, además de que somos criminalizadas y olvidadas de las políticas públicas y de salud, no ponen atención.

"Sí se han dejado atender, pero tenemos que mediar para acercarse a los centros de salud, porque tienen mala información y cuando ya van es porque tienen una enfermedad crónica", dijo.

La activista señaló que el personal de salud no se acerca a las cantinas, zonas de tolerancia y lugares donde puede estar esta población en riesgo.

En Montemorelos y Linares las trabajadoras sexuales pudieran ser entre 50 y 30, y aunque tienen cierta atención medica, el material de prevención es limitado.

"No contemplan a las mujeres trans y en muchos casos son las más solicitadas por el cliente", explica.

Dice que no hay respeto a la identidad de género y esto es lo que las aleja constantemente de la autoridad, porque cuando se acercan a un centro de salud, sin importar que tan arregladas vayan, les hablan por su nombre legal, lo que las pone en una posición de discriminación.