MAYTE VILLASANA
14 de julio de 2014 / 04:04 p.m.

Monterrey.- Nuevo León es zona industrial, de desarrollo tecnológico y de comercio. Tan sólo en la zona metropolitana hay 35 centros  que ofrecen una amplia gama de productos y servicios.

Sin embargo, hay un mercado que no se resiste a los cambios. Sobrevive a las generaciones de la sociedad regiomontana. Sus coloridas y auténticas piezas artesanales atraen la pupila. Sus olores ofrecen exquisitas posibilidades gastronómicas y su lenguaje popular hace más amena la estancia.

Es el Mercado Juárez, que abre sus puertas a la modernidad, alojado en el pasado y ofreciendo en pleno 2014 lo que pocas veces podemos encontrar en cualquier otro sitio.

Los visitantes atentos a la espera de una consulta para el mal de amores. Los condimentos que ni en los grandes supermercados encuentran. Los comensales ansiosos esperando sus platillos. La florera ofreciendo sus mejores tulipanes. Sus servicios herbolarios y esotéricos hacen que el sitio regrese al pasado.

Con una inversión de 71 mil pesos, este ícono tradicional en Monterrey único en su tipo, fue inaugurado en diciembre de 1909, ydesde entonces ofrece sus servicios a los regiomontanos y turistas que visitan la Sultana del Norte. A lo largo de los años ha mantenido sus espacios comerciales, desde 1909, en el corazón de Monterrey, entre las calles Ruperto Martínez, Aramberri, Guerrero y Juárez.

El Mercado Juárez tiene su propia farmacia, un centro social, un expendio de pan, múltiples librerías, y hasta un ciber café, y todos forman parte de los 160 locatarios, quienes representan el motor que le da vida a este movimiento continuo.

A 15 años de haber iniciado las operaciones comerciales pasando de ser mercado municipal a un régimen de propiedad de condominio. Ahora el Mercado Juárez es autofinanciable en su operación y cada vendedor es responsable de pagar su impuesto predial y actividad comercial.

En el espacio físico en el que está ubicado el mercado se han construido tres edificios diferentes, antes fue mercado municipal, luego antigua plaza Juárez y ahora es el Nuevo Mercado Presidente Benito Juárez, en un mismo lugar que inspira a la nostalgia y mira hacia la modernidad.