AGUSTÍN MARTÍNEZ
18 de mayo de 2017 / 07:55 p.m.

MONTERREY.- Alberto ya descansa para siempre, en el cielo, junto a su papá.

Ellos por fin están reunidos eternamente, luego de que el padre de familia partió hace apenas dos meses, a causa de terribles padecimientos en su salud.

La sorpresiva y repentina muerte del adolescente de 15 años ha consternado de manera profunda a todos sus familiares, amigos y compañeros de clases.

Nadie puede imaginar ni hacerse a la idea de cómo la fatalidad puede y hacerse presente de manera tan implacable, y contra una persona que prácticamente empezaba a vivir.

En las redes sociales no se han hecho esperar las muestras de dolor y las condolencias, ante el deceso de Alberto Jesús Benze Villarreal.

"Es increíble lo rápido que alguien se puede ir. Te vi el domingo y nunca creí que fuera a ser la última vez. Todos te vamos a extrañar", publicó uno de sus amigos en su perfil de Facebook.

Todos sus seres queridos de preparan para el momento más difícil, que será el adiós final.

Los restos de Beto comenzaron a ser velados la tarde del jueves en una funeraria ubicada por la avenida Simón Bolívar en la colonia Mitras Centro, a donde acudieron decenas de familiares y amigos.

La tragedia ocurrió la tarde del miércoles. La víctima acompañaba a unos de sus amigos. Regresaban a casa después de haber salido de la Prepa Tec Milenio.

Fue en el lugar ubicado sobre la avenida Pedro Infante, a la altura de la calle San Sebastián, en el sector de Cumbres de Santa Clara, en el poniente de Monterrey, donde el automóvil Sonic que tripulaban los dos jóvenes se estrelló contra las barras de contención de un poste de energía eléctrica.

Benze, como le decían, quedó sin vida y prensado, pues el golpe contra la estructura de acero y concreto se dio de su lado.

Su amigo Iván Ernesto López Amaya, de 16 años y quien iba al volante, sólo sufrió algunos golpes. No requirió traslado a un hospital, y los oficiales de Tránsito lo turnaron de inmediato ante el Ministerio Público.

El vehículo avanzaba de sur a norte por Pedro Infante, a exceso de velocidad, y al pasar por una curva, López Amaya perdió el control del volante.

De nuevo la familia del chico de 15 años llora una repentina pérdida. Apenas el mes de marzo pasado despidieron al padre de Beto, el señor Luis Alberto Bence Ochoa, quien de causas naturales.

Ellos tratarán de sobrellevar esta situación con el apoyo de sus seres queridos, quienes se han acercado para externarles su solidaridad y condolencias.