FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
9 de abril de 2015 / 11:15 a.m.

MONTERREY.- Sin las más mínimas medidas de seguridad, hacinamiento excesivo de material inflamable y miles de personas que la visitan diariamente, el Mesón Estrella, ubicado en el centro de Monterrey, podría convertirse en escenario de una tragedia de incalculable dimensión, si ocurriera un incendio o una explosión a su interior o alrededores.

No es descabellado pensarlo. Aunque en su interior no tiene tuberías de gas, las instalaciones eléctricas de las bodegas que la conforman tienen muchos años, y en algunos casos su deterioro es evidente.

Esto representa el riesgo de un calentamiento del cableado, que podría desencadenar un incendio que inmediatamente tomará proporciones de cuidado, por la gran cantidad de cajas de rejas de madera o de cartón que se acumulan tan sólo con la mercancía que se vendió en el día.

Ya han ocurrido accidentes. El más reciente fue el siete de diciembre del 2010, cuando un corto circuito en una empacadora de carnes causó un fuerte incendio en la esquina de Ruperto Martínez y Jiménez.

Mesón Estrella
El Mesón Estrella se caracteriza por su intensa actividad que se extiende a las calles aledañas | CARLOS RANGEL

En esa ocasión se logró controlar a tiempo. Sin embargo, el riesgo persiste, y se incrementa por el hecho de que una rápida visita al interior permite constatar que los locales no cuentan con extintor a la vista. Excepto un negocio de venta de verdura que tiene uno pequeño, los demás quizá no lo consideran necesario.

El Mesón Estrella se caracteriza por su intensa actividad, que se extiende a las calles aledañas, donde conviven y pelean por espacio los peatones, los camiones de carga y descarga, las charolas con mercancía, taqueros, que juntos, impedirían que un vehículo de rescate, como las máquinas de Bomberos o las ambulancias pudieran entrar con celeridad para apagar una llama.