MAYTE VILLASANA
18 de octubre de 2016 / 09:57 p.m.

CADEREYTA.- Jaime Cuéllar Garza, el padre del nonato que desapareció en el Hospital de Pemex, en Cadereyta, denunció que han pasado dos años y medio de la tragedia y su caso aún continúa estacionado en los archivos pendientes de las autoridades.

“Pues estamos retirados de donde están las autoridades y tenemos que ir lejos y pues sí es algo desgastante, porque es ir y luego que te salgan con que no hay avances y pues sí es difícil no saber nada", indicó Cuellar Garza.

En entrevista para Telediario el hombre aseguró que las dos administraciones estatales que han pasado se han deslindado del tema y no ha recibido apoyo de ningún tipo.

El domingo 6 de abril de 2014 Jovita Vela Rodríguez, madre de una niña de 4 años y que además tenía 7 meses de embarazo, sufrió un accidente que le costó la vida y desde entonces el cuerpo del bebé nonato está desaparecido, por lo que los familiares no sienten paz y reclaman rapidez en la investigación.

“Al momento de que no me entregan el cuerpo de mi bebé no hay ninguna prueba que diga que está muerto. Nada más lo que los doctores dicen y pues es su palabra nada más. No hay una evidencia que digan ellos pues aquí está una prueba, una foto, un video que muestre que estaba muerto, pero no me pudieron entregar nada".

El día de la tragedia el cuerpo de Jovita fue llevado al hospital más cercano, el de Petróleos Mexicanos. Ahí los médicos de urgencias le practicaron una cesárea en un intento por salvar la vida de su bebé, pero luego el caso cayó en contradicciones.

Al momento de reclamar el cuerpo en el anfiteatro del Hospital Universitario en Monterrey, Jaime Cuéllar, esposo de Jovita, acudió al Servicio Médico Forense (Semefo) para identificar y reclamar sus restos, pero se topó con la noticia de que sólo estaban los de su esposa y no los de su hijo.

“Me llegó la noticia de que ahí mismo llegó un bebé, al mes 5 días de que falleció mi esposa, en el mismo hospital. Igual en el área de Urgencias nació. El bebé tiene mucho parecido a la niña mía y les llevé fotos a las autoridades y no quieren abrir investigación por ese lado".

Desde entonces, Cuéllar comenzó la búsqueda. En el hospital de Pemex los médicos aseguraron que los restos del bebé iban en el mismo saco en el que se trasladó el cadáver de Jovita, pero en Semefo los registros indicaban que solo se había recibido un cuerpo.

Ese mismo mes la investigación fue turnada a la PGR, lugar en donde también se encuentra estancada.

Aunque al menos 19 personas se han entrevistado con la Policía Ministerial y la fiscalía, entre ellos cinco médicos, dos enfermeras, dos camilleros y una recepcionista, el expediente sigue en lagunas y con una profunda herida para el padre de familia.

Jaime Cuéllar Garza es propietario de un taller de soldadura y está al cuidado de Arely Victoria, de tan solo 7 años, quien todos los días le pregunta sobre el paradero de su hermanito.