MARCELA PERALES
6 de junio de 2017 / 09:10 a.m.

MONTERREY.- Erika Rodríguez tiene 31 años y es una de las tantas mujeres en el Estado que aunque puedan tener a su hijo por parto natural, eligen la cesárea.

Ella argumenta la seguridad, planeación y miedo al dolor, sin embargo, cada vez son más las mujeres que descartan el parto natural y ayudan a la industria de la cesárea.

"En el momento que yo decido embarazarme prefiero utilizar una forma más controlada en general, en este aspecto decidí desde un inicio lo que era tener el parto por cesárea. Nunca me vi en un parto natural siendo sincera, por anatomía, por todo".

Especialistas han estudiado el comportamiento de la mujer, indican que es el trabajo, la rutina diaria pero sobre todo el miedo a ese dolor inexplicable, lo que hace que descarten la cesárea y sean ellas quienes elijan la cesárea, aun sin conocer las consecuencias de esta cirugía mayor. 

Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica, en los últimos cinco años se han registrado 192 mil 205 partos por cesárea, de los cuales, el 60.7 fue programado y solo el 39.3 se hizo por urgencia.

Médicos aseguran que en una primer consulta, el 30 por ciento de las mujeres pide cesárea, las demás terminan por ser programadas.

Especialistas consultados señalan que la cesárea tiene el doble de riesgo de morbilidad materna y seis veces más la posibilidad de muerte, en comparación con el natural.


mmr