AGUSTÍN MARTÍNEZ
21 de julio de 2017 / 08:50 p.m.

MONTERREY.- Hasta hace poco menos de dos años la vida le sonreía a Delia. Estaba felizmente casada y era madre de tres hijos.

En su pueblo de Villa Hidalgo, Zacatecas, todo transcurría normal, pero de repente la muerte le arrebató a su esposo. El joven jornalero murió tras recibir un balazo, al tratar de evitar que uno de sus hermanos participara en una pelea campal, a la cual él era ajeno.

Viuda, y con uno de sus hijos aún menor de edad, Delia Portillo Luévano buscó nuevos horizontes y se mudó a Monterrey.

Nunca imaginó que aquí encontraría todo lo contrario: en lugar de paz, halló malos tratos y falta de apoyo de su nueva pareja. En lugar de vida, encontró la muerte.

La mujer de 36 años tuvo la mala fortuna de conocer a Luis Pérez, un albañil de 44 años, apodado "La Tortuga", y quien habitaba en Pesquería.

A los pocos meses comenzaron a vivir en unión libre. Pero "La Tortuga" nunca la apoyó. Le daba malos tratos y siempre la celaba.

Su amiga Amalia Martínez le ofreció su casa, en la colonia CROC, de Pesquería, para que por fin se alejara de Luis, pues ella en lo personal estaba saliendo adelante a pesar de ser madre soltera.

Fue el 9 de julio cuando Delia aceptó el ofrecimiento de su amiga, de darle alojamiento mientras encontraba unos cuartos de renta. Pero el jueves 20 el sujeto acudió a buscarla y la mató a balazos, al creer que lo había cambiado por otro.

Después de cometer el crimen, Pérez se disparó en la cabeza y quedó sin vida dentro de la casa de la amiga de Delia.



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