23 de octubre de 2014 / 02:30 p.m.

Monterrey.-  Cuidando a sus nietos en su vivienda de la colonia Rincón de Casa Blanca, en San Nicolás, la señora Juana Mancera Narváez veía transcurrir la vida en forma tranquila.

Sin embargo, esa tranquilidad desapareció hace algunos días, cuando la Comisión Federal de Electricidad le impuso un cobro de casi 15 mil pesos, por un supuesto consumo que nunca hizo, pues desde hace más de dos años vive sola.

A mediados de septiembre pasado, personal de la CFE le retiró el medidor que ya tenía casi 30 años de antigüedad, y le colocaron uno de funcionamiento digital.

A partir de allí comenzó la pesadilla, pues a los pocos días le llegó el requerimiento, firmado por un supuesto jefe de la Oficina de Recuperación de Energía, de nombre Héctor Oscar Ibarra Serna.

"Sí, es injusto, porque yo tengo el recibo reciente que pagué en septiembre, y dicen que tengo un adeudo de atrás dos años", comentó el ama de casa, quien sobrevive gracias al pago simbólico que le dan sus hijas por cuidar a los nietos.

Al principio el monto era de casi 15 mil pesos, pero este fue reducido en forma extraña a poco menos de 10 mil, tras la queja de la usuaria.

El documento, enviado por el supuesto licenciado Ibarra Serna, presenta firmas distintas, algo que le parece muy raro a Mancera Narváez.

"Y ya fuimos a hacer un reclamo contra ellos, pero no les ganamos. Dicen que pague 10 mil pesos: 2 mil 500 ya, y que no tengo, y 100 pesos cada semana", señaló en tono molesto el ama de casa.

Pero no es el único caso en Rincón de Casa Blanca, donde en septiembre fueron cambiados los viejos medidores de las viviendas.

Tan sólo en la calle Casa de los Pinos, cinco o seis vecinos tienen la misma problemática de Doña Juana.

"Ah, sí, claro que sí. Aquí en la colonia ha habido mucha gente que se quejado sobre los medidores. Son cobros que son fantasmas, me atrevo a decirlo, porque ha sido gente mucho muy humilde que, aún así, ha estado liquidando esos paguitos", dijo Minerva Barba, hija de Mancera Narváez.

La señora comúnmente pagaba entre 350 y 450 pesos cada bimestre. Según los documentos de la CFE, su medidor presentaba raspaduras y el disco no giraba en forma adecuada.

En lugar de dar mantenimiento a dichos aparatos la paraestatal "se fue por la libre", y calculó bajo su propio criterio los montos que los ciudadanos deben pagar.

TEXTO Y FOTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ