GUSTAVO MENDOZA
9 de octubre de 2016 / 03:48 p.m.

MONTERREY.- Las mujeres han tomado su lugar en el muro. Como parte de las actividades del Festival de Expresiones Urbanas Callegenera, la voz femenina se hace presente en la intervención con grafiti en estaciones del Metro.

Tal es el caso de Tysa Paulina, quien desde la Ciudad de México llegó para intervenir un muro en la Estación Mitras. Por su parte, Andy Graves le retira el aspecto gris a una pared en la Estación Del Golfo, de la Línea 1.

Ambas compartieron su experiencia de participar en el Callegenera.

Otras mujeres que participan son Elisa Rank, Kitty Ramos y Musa 71, por mencionar algunas.


“Tenemos nuestro espacio”


Al pasar el acceso oriente, el usuario de la Estación Mitras se encontrará con el mural de Tysa Paulina. Proveniente de la Ciudad de México, confiesa que desde uso de razón ha sentido una necesidad por dibujar.

A los 15 años se involucró al grafiti junto a unos compañeros que pintaban con aerosol. Además de adentrarse a esta técnica artística, también se enfrentó a un ambiente machista.

“Cuando ves un mural en la calle no te debes de preguntar su es de una morra o de un vato, lo importante es que aporte algo. Cuando yo empecé me tocó una escena machista y misógina, me decían ‘ah pues para ser de morra está chido’, era algo difícil”, comenta.

En su trabajo aparecen personajes ficticios pero que son representaciones de experiencias que Tysa reúne de personas a las que conoce.

El tema de que sean pocas las mujeres que se dediquen al grafiti o al arte urbano no es algo ajeno, aunque la incursión de las chavas a este arte se empieza a notar en el país.

“Muchas de mis amigas que se dedican a esto viven fuera del país y siempre nos preguntamos por qué hay pocas morras que pintan. Pero poco a poco va cambiando la escena”, menciona.

De dibujo al grafiti

Una chica se dispone a cenar a un escorpión, mientras es flanqueada por dos peces. Toda la imagen se distribuye en tonos pastel, que contrastan notablemente ante el gris de los andenes en la Del Golfo.

Andrea Ávila, también conocida como Andy Graves, siempre ha tenido un interés por dibujar y pintar. A raíz de una invitación a un concurso de graffiti fue que se interesó por la técnica y a trabajar en áreas urbanas.

“En la calle trabajas un poco con nervios porque aún que pidas permiso para pintar en el muro la policía no lo sabe, entonces se paran cuatro veces y no estás a gusto. Aquí es más tranquilo”, comenta la joven de Monterrey.

Sobre su trabajo menciona pintar mujeres de aspecto dulce pero que esconden ciertos elementos tétricos, con lo que juega con esa dualidad. Asegura que con el graffiti ha tenido buenas experiencias y que hoy en día es posible vivir de esta expresión artística, a diferencia de años a través.

“He tenido buenas experiencias con el grafiti o arte urbano, no he tenido nada negativo. Bueno, incluso ya es mi profesión, ya tengo encargos de pintura. No creo que haya negatividad ahora a como lo había años atrás”, expone Andy Graves, egresada de Diseño Gráfico de la Universidad Metropolitana de Monterrey.