LUIS GARCÍA
27 de julio de 2015 / 11:30 a.m.

Monterrey.- De balones y videojuegos a pistolas y drogas. Es la metamorfosis que cientos de jóvenes viven diariamente, impulsados por la cultura de violencia, la desintegración familiar y las carencias económicas.

Nuevo León enfrenta un enorme reto en materia de delincuencia juvenil, sobre todo en hechos de extrema violencia. Hace un mes un menor de apenas 14 años asesinó a sangre fría a cuatro jóvenes en la colonia Independencia.

En lo alto de esa colonia, Luis Guillermo, un menor ligado a un grupo delictivo, privó de la vida a cuatro personas, entre ellas, dos menores de 15 años, días más tarde fue detenido.

A su caso, se suman en este año los de Kevin, de 15 años, otro de 11 años y uno más de 12 años, que participaron en el la masacre de 10 personas en una agencia de cerveza en el municipio de García.

Omar, de 17 años, mató a balazos a una persona en la colonia San Ángel Sur, en Monterrey.

También está el caso de Gregorio, de 15 años, que mató de 70 puñaladas a su padrastro en Santa Catarina.

Aldo, como ha pedido que se le llame para proteger su identidad, inició en un grupo delictivo a los 13 años.

Su acercamiento fue por curiosidad. Empezó a ganar dinero y respeto. Hizo de todo, menos asesinar. No obstante, le tocó presenciar varias ejecuciones, incluidas de sus amigos.

"Subes por rangos. Había de 14, 15 años, jovencitos. Había chavitos de 10, 11 años. Éramos siete, nomás' la libramos cuatro", comparte.

Hace 4 años y medio abandonó este camino. Hoy tiene 20, una ocupación y está por iniciar sus estudios en preparatoria. Es uno de los pocos casos de menores que logran salir con vida del mundo criminal.

"Ni aunque me ofrecieran más, jamás no regresaría. Es un mundo muy peligroso. Vives al día", comparte.

García
En la masacre de García al menos tres menores de 11, 12 y 15 años estuvieron involucrados | ARCHIVO

Manuel Guzmán, Jefe de Atención y Orientación Familiar del DIF Nuevo León, explica que para atacar este problema, hay que ir a las raíces del mismo.

"No podemos denominar como un niño asesino. Lo que sí podemos decir es que es un niño que había estado vulnerable, en riesgo y que ciertos factores hicieron que este niño optara por esas situaciones.

"En DIF Nuevo León estamos convencidos que desde el entorno familiar es desde donde se puede atacar esta problemática", indicó Guzmán.

LOS MENORES ANTE LA LEY

La ley establece que los menores de 12 años no son imputables de delito. De los 12 a los 14 años son imputables, pero no pueden ser privados de la libertad. A partir 14 y hasta 17 años ya pueden ser internados en el Tutelar.

Lamentablemente, las estadísticas muestran que en Nuevo León, los menores infractores representan la segunda cifra más alta del país. De acuerdo al INEGI, de 1 al 31 de diciembre de 2013 ingresaron mil 877 menores a los Centros de Readaptación del Distrito Federal, la cifra más alta. La segunda corresponde a Nuevo León con mil 750.