20 de noviembre de 2014 / 07:41 p.m.

MONTERREY.- En los últimos cinco años el organismo civil CADHAC (Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos) documentó 32 desapariciones de estudiantes en Nuevo León, once de los casos ya se cerraron pero aún falta localizar a 21 jóvenes. 

Para la Institución, las circunstancias de las 32 desapariciones no distan de lo ocurrido en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de septiembre, cuando fueron vistos por última vez los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, conocida también como la Normal Rural de Ayotzinapa, al apuntar participación del Estado en las desapariciones o que éste no cumplió con garantizar la integridad de los estudiantes.

De acuerdo con Liz Sánchez Reyna, integrante de la organización, las desapariciones de estudiantes y de otras personas en Nuevo León, son resultado de la falta de garantías que las autoridades deberían ofrecer a cualquier ciudadano. 

"Todas las desapariciones que ocurren en el país, en Nuevo León, ocurren porque hay un favorecimiento del Estado, en una estructura de corrupción e impunidad, que ha permitido actuar a la delincuencia organizada, en este sentido podríamos ubicar aún a los que están desaparecidos por la delincuencia, pues hay una implicación del Estado por no haber garantizado los derechos de las personas desaparecidas", dijo.

 

LAS DESAPARICIONES

En términos generales la activista recuerda tres casos de estudiantes desaparecidos en Nuevo León que se dieron en un contexto de violencia. En el primero de ellos, uno de los estudiantes que ya fue ubicado, fue sustraído de su casa a donde arribaron delincuentes que lo lesionaron con arma de fuego para después subirlo a la fuerza a un automóvil y huir con rumbo desconocido. Meses después el joven fue encontrado muerto y sus restos pudieron ser identificados por sus padres mediante pruebas de ADN. 

De las personas localizadas vivas, existe el caso de una estudiante de Administración de Empresas, quien fue víctima de secuestro. A ella se le llevó por la fuerza de su casa y se le obligó a ser parte de una red de trata de personas. Gracias a las acciones emprendidas por su familia y por las autoridades la joven pudo ser localizada meses después.

José Ángel y Jocelyn eran novios y estudiantes de Medicina y de la Normal Básica, respectivamente. Desaparecieron hace cuatro años cuando intentaban localizar a los padres de la joven que habían sido secuestrados por hombres armados en el municipio de Cadereyta. Nadie sabe de ellos hasta ahora.

Liz Sánchez declaró que la población estudiantil se encuentra vulnerable a sufrir desapariciones, debido a que el Estado no cumple con su trabajo de garantizar seguridad.

"Estamos hablando de un población que ha vulnerado el propio Estado de garantizar los derechos, la protección, seguridad y la integridad física, es quien directamente los dañó… por supuesto los jóvenes son los más vulnerables", aseguró.

LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO

Según estadísticas de la asociación, en seis años se han reportado mil 249 casos de ausencia, de los cuales el 30 por ciento se trata de desapariciones forzadas en las que las autoridades han tenido relación directa con el delito.

"Lo que ahorita sucede con Ayotzinapa, es como lo llamó Javier Sicilia, la punta del iceberg, es una realidad que hay en todo el país, incluyendo Nuevo León, donde hay muchas desapariciones [...] Ayotzinapa muestra la grave situación en la que nos encontramos, el grave papel que está jugando el Estado que se supone que debe garantizar la vida, los derechos, y es en este caso quien los está vulnerando, pero no sólo en el caso de Ayotzinapa, sino en muchos otros casos aquí en Nuevo León", comentó Sánchez Reyna.

A la difícil situación que deben vivir los familiares que enfrentan una lucha diaria en búsqueda de la justicia; se suma el dolor que provoca la criminalización hacia los estudiantes desaparecidos, a quienes muchas veces se les relaciona con actividades ilícitas.

Y aunque CADHAC reconoce los avances en esta materia, como la creación de un grupo especializado de búsqueda y el reconocimiento del delito de desaparición forzada, lo cierto es que para los familiares de las víctimas aún hay mucho por hacer.

"Mientras no se localice a todas las personas que están desaparecidas, no se puede hablar de justicia", recalcó Liz Sánchez.

CLAVES

- Los cinco estudiantes encontrados sin vida fueron identificados mediante pruebas de ADN analizando sus restos.

- En el 58% de los casos los estudiantes desaparecieron cuando tenían entre 18 y 25 años, cursaban estudios universitarios.

- En el 28% de los casos los estudiantes desaparecieron  cuando tenían entre 13 y 17 años, cursaban la secundaria o preparatoria.

- En el 13% de los casos los estudiantes desaparecieron cuando tenían entre 26 y 31 años, cursaban postgrado.

FOTO: Cortesía

ADRIANA DÁVILA