MILENIO DIGITAL/DANIELA GARCÍA
30 de abril de 2015 / 08:57 a.m.

Monterrey.- Al menos 72 mil niños de Nuevo León realizan alguna actividad económica, ya sea en el área de manufactura o comercio (informal), pese a encontrarse en edad escolar, la mayoría de estos niños no han pisado una escuela en los últimos meses.

Luis y Édgar venden chicles con su mamá afuera de una tienda de conveniencia en el sur de Monterrey; tienen 8 y 11 años, respectivamente y no han ido a la escuela desde hace casi dos años, cuando su papá murió y su madre tuvo que hacerse responsable de los tres.

Venden chicles, pero también paletas y a veces hasta pan (si lo consiguen barato). Les gusta trabajar, o eso dicen los dos, pero sí admiten que quisieran regresar a la escuela. "Extraño a mis amigos", dijo Édgar.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo arrojó que en Nuevo León hay unos 72 mil niños, de entre 5 y 17 años, que realizan alguna actividad económica. La tasa de ocupación infantil en la entidad asciende 6.4 por ciento.

UNICEF cataloga el trabajo infantil como una violación a los derechos de los niños, ya que impide su sano crecimiento y trunca su desarrollo escolar. En cualquier país el trabajo infantil es un obstáculo para el desarrollo social y económico, ya que socava las competencias de su fuerza laboral futura y favorece la transmisión intergeneracional de la pobreza, mientras perpetúa las desigualdades existentes.

La información del Inegi detalla que el 6.4 por ciento de los niños trabajan en alguna forma, y el 39.7 por ciento de ellos no acude a la escuela. El 60.3 por ciento combina trabajo y estudio; el 20.6 por ciento no tiene escolaridad o tienen la primaria pero incompleta.

El 31.4 por ciento cuenta con primaria completa pero la secundaria incompleta; el 48 por ciento con la secundaria completa, pero ese es su grado escolar más alto.

Los datos estadísticos arrojan que cuatro de cada 10, o el 36.7 por ciento de los niños que trabajan en Nuevo León tienen jornadas de 35 horas o más a la semana; el 25 por ciento no recibe ingreso o su ingreso no es monetario.