orlando maldonado rodríguez
8 de febrero de 2016 / 07:10 p.m.

Monterrey.- Ante la iniciativa de parte de los diputados de sancionar a funcionarios que digan groserías en eventos públicos, Jaime Rodríguez Calderón, gobernador de Nuevo León, respondió que no cambiará su manera de ser al considerar que no le hace daño a nadie y no es un mal ejemplo para la ciudadanía.

El mandatario estatal consideró que una grosería es que los diputados no avancen en las leyes que están pendientes y que le estén dedicando tiempo a iniciativas para no decir palabras altisonantes.

En este sentido, aseguró que no le ha faltado el respeto a nadie en lo personal y atribuyó a que su vocabulario es parte del léxico norteño.

¿Cambiará su forma de expresarse, gobernador?

"No, yo así nací, así crecí y así me voy a morir, no le hago daño a nadie, no soy ejemplo malo para nadie, no digo una mala palabra en lo particular a una persona.

"Yo creo que (los diputados) están perdiendo tiempo, ¿por qué no han revisado las cuentas públicas?, ¿por qué no se ponen a chambear?, les mandé la propuesta de la Presidencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos desde no sé cuánto tiempo y no lo han resuelto.

"Creo que se deben dedicar a algo productivo, están flojeando, es una flojera del Congreso, ya deberían de ponerse a chambear", dijo.

El mandatario estatal concluyó que si dicha ley llega a prosperar dará lo mejor de sí por respetarla.

Destacó que él habla y se expresa como ciudadano y no como político.