FRANCISCO ZÚÑIGA
6 de marzo de 2014 / 01:06 a.m.

En octubre del año pasado se formó un comité en el que participan especialistas y catedráticos de las principales universidades de la localidad, así como autoridades federales, estatales y municipales.

Monterrey.- El aumento en la incidencia de sismos en la entidad, obliga a cambiar el atlas de riesgo, pero también la normativa en cuanto a desarrollo urbano y construcción de edificios en la zona metropolitana, por lo que desde ahora están trabajando en crear esas nuevas reglas, anunció el secretario de Desarrollo Sustentable en la entidad, Fernando Gutiérrez Moreno.

En octubre del año pasado se formó un comité en el que participan especialistas y catedráticos de las principales universidades de la localidad, así como autoridades federales, estatales y municipales.

Se busca definir sitios seguros, cambios en la ley de sustentabilidad, en las normativas para los permisos de construcción, y en general todas las áreas de oportunidad que ayuden a hacer más segura a la entidad.

"Lo que se busca es que las edificaciones respeten nuevas formas de construcción, garanticen que lo que se haga esté hecho tomando en cuenta la realidad geológica y meteorológica, pero también la realidad sísmica", indicó. 

Recordó que en Nuevo León no se descarta que en un futuro cercano pudieran registrarse sismos de alta intensidad, e incluso se esperan tornados en la región, algo que antes no se daba.

No es algo inédito, pues al año se registran unos 90 sismos en Nuevo León, aunque casi todos imperceptibles.

Aunque los movimientos telúricos que se han registrado en los últimos días han sido de apenas 3 grados en la escala de Richter, que no causan daños a estructuras ni a edificios, sí son preocupantes, porque existe mucha construcción informal en la ciudad, donde se desconoce si realmente cumplen los parámetros para considerarlos seguros en un terremoto, aunque sea de bajo nivel, dijo el director de Protección Civil del Estado, Jorge Camacho Rincón.

"Tiene mucho que ver con la cultura de autoprotección, y la cultura de la ciudadanía de  conocer que este es un fenómeno real en el estado de Nuevo León", dijo Camacho Rincón.

Estos fenómenos naturales se deben a cambios geológicos y posiblemente incidan muchos factores, entre ellos las actividades de explotación de gas en los estados de Nuevo León y Tamaulipas, aunque es difícil saber en qué grado afectan.

Ya se está  trabajando en un nuevo atlas de riesgo, aunque siempre ha estado incluido la posibilidad de sismos, aclaró Camacho Rincón.

El problema es que es imposible pronosticar un temblor, por lo que es mejor prevenir y prepararse para lo peor.

"En términos reales y concisos, no hay hasta este momento una explicación, sería imposible decir sí lo es o no lo, en tanto, estaríamos especulando, por lo que lo mejor es preparándonos, esperando incluso lo peor", mencionó. 

Camacho Rincón recordó que el único sismo de intensidad que sí destruyó edificio en la ciudad, ocurrió en el siglo XIX, y solo se tienen algunas referencias históricas, pero no un registro científico que permita saber de qué magnitud fue.