ALEXANDRA AMAO @alexandraamao
29 de septiembre de 2016 / 07:07 a.m.

MONTERREY.- La noche de martes 27 de septiembre un empleado de un restaurante vivió momentos de angustia que nunca antes había experimentado. Cuatro horas parecían una eternidad. El miedo lo consumía pero su fe en Dios lo mantuvo con la esperanza de regresar a casa y abrazar a su familia.

Como si se tratáse de una película de terror, es como el cajero del negocio ubicado en el cruce de Emiliano Carranza y Padre Mier, en el centro de la ciudad, describió los hechos en donde fue tomado de rehén por un sujeto que llegó como comensal para después convertirse en el protagonista de una situación nunca antes vista en la entidad.

Por cuestiones de seguridad no se proporcionará nombre ni identidad del afectado quien un tanto nervioso platicó lo sucedido.

"Yo sé lo que pasó. En ese momento mi cabeza estaba... me daba muchas vueltas todo ya sabía lo que estaba pasando. Sabía que era una situación muy fuerte y ya cuando pasó todo eso dije '¡Pues esto es un secuestro! me invadieron mi libertad, este cuate me forzó'", dijo el hombre de 50 años.

Cuando el victimario originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas, lo retuvo en el área de cajas, el trabajador que lleva seis meses laborando para el establecimiento, aseguró que por temor a su integridad obedeció a todo lo que este le indicaba.

"Yo cedía a todo lo que él me pedía, cuando él me dijo '¡Saca a toda la gente!' saqué a toda la gente, ya la gente se salió corriendo", contó.

Debido al miedo que sintió en ese momento el empleado nacido en la Ciudad de México y quien lleva cinco años radicando en el estado, comentó que no pudo notar los rasgos del sujeto que con un cuchillo amenazaba con matarlo.

"Yo estaba cobrando con una señora y de repente él fue el que me llegó por detrás con un cuchillo...no le vi la cara, nada más lo sentí, sentí su agresividad".

A raíz de esta situación, el cajero que vive en García junto a su hermana y su sobrina fue citado por el Ministerio Público para realizar una diligencia que sigue en el proceso.

Tras la experiencia, el hombre de 50 años recibirá terapia psicológica para superar el trauma que sufrió y regresar a laborar a la empresa e ir recuperando poco a poco su vida.