22 de septiembre de 2014 / 10:34 p.m.

Monterrey.- Lo que parecía un lunes cualquiera, se convirtió en un día de caos total para Lorena Betancourt, su familia y todos sus vecinos, ya que las lluvias con las que se registraron en la ciudad, hicieron que tuvieran una mañana muy ajetreada al tener que sacar el agua de sus casas y por consiguiente, faltar o llegar tarde a su trabajo.

La Colonia Morelos, entre Rodrigo Gómez y Fidel Velázquez, en el municipio de Monterrey, es desde donde la joven nos platica su historia.

Lorena se levantó a tomar un baño como todos los días, siguió con su rutina cotidiana y se disponía irse al trabajo, pero una fuerte corriente de agua, al salir de su casa impidió que llegara a su destino.

Todo comenzó alrededor de las 8:30 horas, cuando una de sus vecinas la llamó por teléfono para decirle que salieran rápido a mover sus carros, porque la corriente del agua por su calle estaba subiendo y podían salir afectados.

Fue entonces que la odisea comenzó, Lorena rápidamente despertó a sus papás para que salieran a moverlos en lo que ella se reportaba al trabajo y avisaba que llegaría tarde por obvias razones. Su jefe la comprendió y no hubo problema con que ella se presentara un poco más tarde de lo normal.

La corriente afuera de su casa seguía creciendo. Bastaron tan sólo unos minutos para que el agua empezara a meterse a su casa; no había de otra más que coordinarse con sus papás para  poner a salvo electrodomésticos o cosas que de valor que se podían mojar.

"La corriente del agua estaba creciendo muy rápido y no teníamos mucho tiempo para poder mover tantas cosas en la casa, así que nos enfocamos en lo más importante, mis papás moviéndolas y yo empecé a barrer hacia el patio para sacar el agua, pero se metía cada vez más hasta que llegamos al punto de no poder más con ella" relata.

Lorena comenta que esta situación ya es normal, pues la ubicación de su colonia es cercana a un arroyo, y cuando llueve de manera intensa, las inundaciones son inevitables. Además agrega que las autoridades no han tomado cartas sobre el asunto y ya están enterados de la situación.

Afortunadamente la corriente ha bajado, y el agua dentro de su casa ha desaparecido, pero Lorena, igual que sus vecinos, temen que esto pronto vuelva a ocurrir, ya que las lluvias continuarán por el resto de la semana.

FOTOS: Lorena Betancourt

DIEGO TREVIÑO