RICARDO ALANÍS | MILENIO
4 de octubre de 2015 / 07:37 a.m.

Monterrey.- Luego del agresivo discurso del gobernador Jaime Rodríguez Calderón al citar que "se le acabó la fiesta a los bandidos", el ex mandatario estatal, Rodrigo Medina de la Cruz, declinó hacer la entrega de las llaves a su sucesor.

Tras la ceremonia de la toma de protesta en el Congreso del Estado, se había acordado dentro del orden del día que Medina de la Cruz entregara las llaves del Gobierno o del Estado a Rodríguez Calderón.

Este acto se realizaría alrededor de las 23:30, a la salida de la sala de sesiones del Congreso. Para ello decenas de reporteros, camarógrafos y fotógrafos se apostaron a unos siete metros del lugar –hasta donde ambos equipos permitieron- y finalmente Medina de la Cruz salió primero para retirarse ya como ex gobernador, sin cumplir este acto protocolario. A pesar de que estaba programado.

En su lugar y de manera breve, el hasta el sábado secretario General de Gobierno, Felipe González Alaníz, fue quien cumplió con el acto.

Se intentó entrevistar a Medina sobre el hecho, pero no opinó; sin embargo en cuanto al desarrollo de este nuevo Gobierno, declaró: "le deseo lo mejor, por Nuevo León", ¿y a la ciudadanía en general?... "agradecerle siempre, gracias".

Durante sus breves palabras, dos elementos de su seguridad jalonearon al reportero, ya que no querían que fuera abordado por los medios de comunicación.

Luego abordó una camioneta propiedad del Gobierno Estatal y se retiró del sitio.