marcela perales
20 de junio de 2017 / 08:07 a.m.

MONTERREY. Aun estaba en la Universidad cuando Jesús Lozano ya tenía visión de la empresa que quería emprender, su idea era una compañía dedicada al desarrollo de software.   

“Antes de que estuviéramos nosotros graduados de Universidad, inicia en una plática que yo tuve con mi papá respecto a una necesidad muy particular que había en la empresa de él y de mis tíos. Justamente en ese periodo yo me fui a estudiar a China un semestre y me traje de allá unas cuantas ideas de sistema que estaban haciendo los chinos muy interesantes”, explicó el joven de 28 años.

Estas ideas y perseverancia de Jesús Lozano hicieron posible su empresa Jarboss S.A. de C.V., pero no todo fue como su sueño, al principio cometió errores, uno de ellos, el no estar protegido legalmente.

“Concretamos un contrato con un cliente muy importante para nosotros pero fue simplemente un acuerdo prácticamente verbal, por esa misma ceguera de taller ya queríamos empezar a trabajar con él.
Resulta que a cierto plazo, a mediación, el cliente dice sabes que, vamos a tener que ponerlo en stand by a ese proyecto".

Jesús no sabía que ese cliente le iba a cancelar el proyecto y ya había invertido en proyección, personal, investigación y desarrollo.

Nada pudo reclamar porque el acuerdo solo estaba apalabrado. Ahí se dio cuenta de la importancia de la seguridad legal de su compañía.

Luis Donaldo Colosio Riojas, Director de Finanzas de Komenko explicó que estos errores suceden porque los empresarios no le dan importancia a la protección legal de su empresa.

“Lamentablemente es algo que es muy común, la gente ve a la parte legal y muchas veces por no entenderla la desestima como no necesaria. O peor aún, no tienes esa constitución de una persona moral, tienes algún problema con algún proveedor o con algún cliente, se van en contra tuya, en lo personal porque no tienes esa protección del velo corporativo"

La compañía advierte que el 88 por ciento de las empresas en México no se protegen legalmente, el 43 por ciento de ellas tiene una planeación deficiente y este mismo porcentaje carece de un análisis.

“Komenko busca acercar los servicios jurídicos que un emprendedor necesita para blindar su negocio de una manera accesible, de una manera costeable y de una manera fácil. Nosotros vamos a proteger todo ese negocio para que pueda operar con todos las bases de la ley”, explicó Colosio Riojas.

Jesús es uno de los emprendedores en Nuevo León que fue asesorado por Komenko. Hoy su empresa está protegida y ha crecido a nivel nacional e internacional, demostrando que la protección es vital para cualquier startup o emprendimiento.

mmr