30 de junio de 2014 / 04:18 p.m.

Monterrey.- Nuevo León puede "presumir" contar con un alcalde muy piadoso, César Garza, alcalde de Guadalupe, dono las llaves de la ciudad a Jesucristo y en los últimos 12 meses el alcalde donó más de 3.3 millones de pesos para la construcción de templos católicos.

Los donativos desglosados "a medias" en el portal de transparencia incluyen cifras que varían desde los 5 mil pesos hasta los 500 mil.

La caridad del alcalde -con dinero del erario- se reflejó más en las Parroquias y Capillas, como:

Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la colonia Centro, a quien se le destino 505 mil 614 pesos.

Otra de ellas, Parroquia de San Rafael Arcángel, le fue donada 380 mil pesos para esta edificación ubicada en la colonia San Rafael Arcángel.  

La capilla María Reina de los Ángeles, ubicada en la colonia Rancho Viejo, se le destinaron 349 mil pesos.

La capilla San Juan de Dios, ubicada en la colonia Nuevo Almaguer recibió 280 mil pesos

La comunidad Sagrada Familia, en la colonia Tierra Propia, recibió 240 mil pesos.

En la colonia Valles del Sol, la capilla Resurrección del Señor, le fueron destinados 220 mil 400 pesos.

La capilla San Agustí, recibió 182 mil 204 pesos, en la colonia CROC.

La Capilla San Antonio de Padua, recibió 120 mil pesos, ubicada en la colonia  Jardines de Andalucía

La Parroquia San Juan María Bautista Vianney, recibió 107 mil 040 pesos, en el fraccionamiento Azteca.

Por último la Parroquia Santa Cruz, recibió 105 mil 604 pesos, en la colonia Xochimilco.

La bondad del Ayuntamiento fue utilizada para la compra de:

- Estructuras metálicas

- Bardas y pisos

- Bancos

- Equipos de sonido o instrumentos

- Retiros espirituales

- Viajes

La generosidad alcanzó a Iglesias que no profesan la religión católica, tales como:

1. Voz de Cristo     $ 11 mil 175

2. Cristo Agua Viva     $ 9 mil 250

3. Iglesia Bautista     $ 5 mil

4. Castillo del Rey      $ 4 Mil 500

5. Iglesias de Cristo     $ 3 mil

6. Templo Cristiano de la Eternidad     $ 2 mil 500

Con los espléndidos cheques, Garza violó el Estado laico, que ordena la Constitución Política Mexicana de 1917.

JOSÉ PLATA