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29 de mayo de 2015 / 10:21 a.m.

Monterrey.- Uno de los defraudados por la compañía Valores Inmigrantes narró que su calvario inició el pasado mes de marzo, cuando decidió realizar una solicitud de trabajo para una supuesta compañía de Estados Unidos, actividad en la que terminó perdiendo 10 mil pesos que con mucho esfuerzo había conseguido.

Ismael Ángeles Salinas señaló que un amigo lo invitó para que tramitara su pasaporte y visa por medio de Valores Inmigrantes, para poder trabajar en Estados Unidos. Él se animó en marzo. Viajó desde San Luis Potosí hasta Monterrey, donde se reunió con el licenciado Humberto Salinas Cepeda.

La primera entrega fue de unos dos mil pesos, para "gastos de papelería y trámites" para su visa.

"Él (Humberto Salinas) nos asesoró y nos dijo que a partir de abril serían las salidas para Estados Unidos, y que teníamos que aportar una cantidad para papelería", declaró Ismael.

Después de obtener su pasaporte, la compañía le dijo que la empresa estadunidense para la que trabajarían iba a darles las visas de trabajo, luego iban a venir por él y otros más para llevarlos a trabajar, pero tenía que dar otros 7 mil 500 pesos para "gastos de transporte para llegar a Estados Unidos".

Pero los días pasaron y no había respuesta.

"Nos dijeron que había retrasos de la compañía y que iban a esperar hasta mayo para que supuestamente empezaramos a trabajar".

El miércoles Ismael recibió una llamada en la que le dijeron que únicamente faltaba que le tomaran huellas y fotos para terminar los trámites. Acudió a la calle Rayón #925 en el centro de Monterrey, donde afuera de una casa cuelga una lona con letras pequeñas que reza: "Valores Inmigrantes Sociedad Autónoma. TRÁMITES DE VISA. www.clubmexicano.com (81) 8244 0899".

En ese lugar se encontró con más de 500 personas, originarias de San Luis Potosi, Hidalgo, Puebla, Veracruz, Jalisco, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, y Aguascalientes que estaban en las mismas circunstancias que él y que incluso habían pagado sumas de hasta 30 mil pesos sin que su situación avanzara.

En ese lugar les informaron que ésta compañía ni siquiera tenía una solicitud para visas de trabajo.

Ismael, como el resto de los defraudados, piden justicia en el caso para que su dinero les sea devuelto cuanto antes, pues algunos de ellos tienen semanas enteras en Monterrey y se han quedado sin dinero para rentar un cuarto para dormir o para comprarse algo de comer.