ISRAEL SANTACRUZ
16 de agosto de 2015 / 09:36 a.m.

Monterrey.- Este próximo domingo el Partido Acción Nacional (PAN) decidirá quién tomará sus riendas en México y a su vez en Nuevo León.

Para el caso de la dirigencia estatal, la contienda inició con Teresa Garcia de Madero, ex alcaldesa de San Pedro; Francisco Bustillos; así como Mauro Guerra, ex secretario General del PAN.

Los marcados perfiles generacionales también indican un contraste en las llamadas cúpulas, pues mientras que los panistas conservadores o de la vieja cúpula apoyan a García de Madero, los de la neocúpula muestran simpatía por Mauro Guerra.

Durante la campaña se mencionaron anomalías al padrón, Tere García de Madero señaló más de 6 mil panistas fantasmas en las listas de registro con derecho a voto, al argumentar que por lo menos 135 miembros se repiten ocho números telefónicos; entre 117 tienen siete números celulares iguales; 162 comparten el mismo correo electrónico, así como otras situaciones similares como datos de colonias o municipios.

Situaciones como esta es la que han provocado que diversos panistas apoyen a García de Madero, entre ellos al menos una decena de ex dirigentes albiazules.

Pero tras el debate entre los tres candidatos y los ataques hacia Mauro Guerra por sus dos contendientes, se reclamó el no haber seguido doctrinas panistas.

Sin embargo, el pasado lunes la contienda dio un giro al declinar a la contienda Francisco Bustillo a favor de la ex alcaldesa sampetrina, argumentando que con ello garantizaban el triunfo de quien regrese al PAN sus raíces.

Con esta acción, Bustillos señaló que se obtendrían el 60 por ciento de los votos, lo que provocaría un cambio en la dirigencia de Ación Nacional.

Sin embargo ello provocó reacciones en la Comisión Organizadora de Elecciones del PAN, debido a la premura de la elección, pues las boletas ya se habían mandado imprimir. Esto culminó con el anuncio de la COE de reimprimir las boletas.

Asimismo, ante varias renuncias, entre ellas la del regidor albiazul en Monterrey, Mauricio Maza, al argumentar un mal proceso, la alcaldesa Margarita Arellanes expuso que se requiere un dirigente que cambie las cosas en el partido, sin beneficiar a los amigos, y sobre todo que tenga mano dura en los momentos clave.

Este domingo el proceso arrancará, esperando el voto de 35 mil 99 panistas de Nuevo León.