MARCELA PERALES
20 de febrero de 2017 / 07:47 a.m.

MONTERREY.- En pleno 2017 hay quienes no saben leer ni escribir… son analfabetas. María es originaria de Zacatecas, tiene 72 años y 50 de vivir en Monterrey.

“Mi papá dijo que la escuela para una de mujer no le servía para nada. Tenía 10 años y me metí a trabajar".

Ella sobrevive preguntando de todo a las personas que la rodean: Qué camión tiene que tomar, cómo marcar en el teléfono cuál baño es el de mujeres o qué comida está comprando. Estas son algunas dificultades a las que se enfrenta a diario.

-Señora María, ¿qué pasa al llegar a un restaurante?

"Miro qué comidas hay, y ya les pregunto porque yo no sé leer. Muchas veces me respondes pues 'para eso se lo arrimamos para que lo mire', pero no sé leer".

Datos proporcionados por el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos apuntan a que actualmente existen 73 mil analfabetas y cada dos años se restan 5 mil, que deciden estudiar y terminar primaria y secundaria.

“Llega muchísima gente en esas condiciones, sobre todo a Monterrey que es el municipio con mayor rezago hablando de cantidades, no de porcentaje, por la cantidad de gente que llega a trabajar”, señala el delegado del INEA en Nuevo León, Eduardo Jiménez Solís.

“Me ha tocado ver a una persona que no sabe leer ni escribir y me dice que si sabe y no la puedo obligar a que estudie ni la puedo obligar a que me diga que sí es cierto que no sabe leer ni escribir”.

Según la encuesta intercensal del INEGI en el 2015, en Nuevo León existen 253 mil 573 personas que no acabaron la primaria y 595 mil 485 que les falta la secundaria.

A decir del INEA, es la negación y la vergüenza del adulto, lo que no permite que el analfabetismo se acabe.