SANDRA GONZÁLEZ
4 de enero de 2017 / 08:42 a.m.

MONTERREY.- La crisis financiera que vive el país y el estado, provocó que en 2016 no se realizara obra pública y que los proyectos emblemáticos de anteriores administraciones quedaran inconclusos.

De inicio el gobernador Jaime Rodríguez advirtió que dentro del plan de reordenamiento, no se realizaría ninguna licitación ni asignación.

Así, se quedaron pendientes la Línea 3 del Metro que funcionarios federales como el ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray y el mismo presidente, Enrique Peña Nieto se han comprometido a apoyar, sin que en todo el 2016 hayan llegado los recursos a las arcas de Nuevo León.

Faltan 900 para obra física y 1200 millones de pesos para construir las estaciones.

Otro de los elefantes blancos es el Penal de Mina. En un principio el gobernador señaló que el nuevo centro penitenciario sería en Galeana, pero la imposibilidad financiera lo hizo revirar.

El tema resurgió luego de la masacre en el Penal del Topo Chico el 11 de febrero, ante la necesidad de trasladar a los reos de alta peligrosidad.

Pese a que los hospitales de Sabinas Hidalgo, el de Montemorelos y el de Especialidades en el Hospital Universitario debieron quedar listos para el 2015, es fecha que continúan sin asignación de presupuesto para la conclusión de la obra ni equipamiento en algunos de los casos.

Para el 2017 el panorama no es nada alentador, faltaron 614 millones de pesos que el Estado contemplaba para obras prioritarias, pese al cabildeo de diputados federales.

Para el próximo año se tienen cuatro proyectos carreteros, para conectar a Montemorelos con General Terán; la ampliación de Morones Prieto; las vialidade Sendero-Laredo y Sendero-Barragán así como las carreteras Pesquería- Santa María la Floreña y la carretera Cadereyta- Doctor González.

Cabe mencionar que para el próximo año el Fondo Metropolitano, disminuyó un 70%. Es decir, pasó de 906 millones que se aprobaron para el 2016 a sólo 282 millones de pesos con lo que muchas obras quedarán en proyecto.