17 de julio de 2014 / 11:49 a.m.

Monterrey.- Pareciera que a los habitantes ubicados al margen del arroyo El Obispo en Santa Catarina poco les importa vivir a las orillas de un cauce peligroso y cerca de un ducto de hidrocarburos de Pemex.

Aunque las autoridades municipales han apostado por reubicar y dar facilidades a las familias de 293 lotes de posesionarios, la problemática se ha mantenido por décadas.

"Unos entran, otros se van, llegan más. Los líderes hacen su agosto, rentan los espacios, es algo que se ha vivido por años", revela Amador Medina, titular de Protección Civil de Santa Catarina.

Fue después del huracán Gilberto cuando algunos posesionarios de predios irregulares desalojaron el área mientras se trataba de asegurar la zona; no obstante, insistieron en regresar al sitio.

A algunos se les han otorgado casas en colonias regulares para retirarlos de zonas de riesgo, pero los lugareños hacen hasta lo imposible para no irse.

Mientras algunos venden las casas que les otorgan, existen otros que se van a su casa nueva y rentan el espacio a nuevos habitantes.

"Llevan como 11 amparos ante la Comisión Nacional del Agua y como cuatro ante el municipio (para no irse del sitio)", manifestó Heriberto Orozco Ruiz, secretario de Ayuntamiento.

En los últimos meses se han presentado varios incendios. Uno de ellos consumió más de 30 tejabanes, a la orilla del arroyo El Obispo, conocida como la colonia Termolita, al filo de la media noche del sábado 5 de julio, contingencia a la que acudieron elementos de Protección Civil, Bomberos de García y de Nuevo León, entre otras autoridades.

Al lugar llegó también personal de Pemex, toda vez que el sitio corre un riesgo inminente ante los incendios, al ubicarse por la zona un ducto de combustible.

Pero eventos de este tipo han ocurrido más de una vez.

"Lo que más me preocupa es que en un futuro se puedan perder vidas ahí y que después nos estemos reclamando porque no hicimos algo a tiempo", indicó el edil Víctor Pérez Díaz.

Pese a que Santa Catarina ha actuado legalmente, consideró como fácil rebatir al Ayuntamiento con instrumentos jurídicos.

"Nos dicen que no somos la autoridad correspondiente e inmediatamente existen amparos", reconoció el alcalde.

Dentro de la irregularidad, aún hay muchas anomalías, detalló Pérez Díaz. Actualmente hay personas que cuentan un hogar con asentamiento irregular con negocios de crianza de cerdo en colonias más arriba.

"Un gran porcentaje de las personas que viven ahí pagan renta a otros posesionarios que viven por ahí. El municipio ha hecho intentos y hay amparo tras amparo tras amparo", reiteró.

Estudios de Fomerrey exponen que al cierre de 2013 había un estimado de poco más de 20 mil asentamientos irregulares.

Y aunque de 1988 a finales de 2013 se han reubicado a 7 mil 16 familias, las cifras revelan que tan sólo en el municipio de Santa Catarina se encuentran en proceso de regularización mil 525 predios.

Se ha reconocido anteriormente que el problema de repoblación de predios irregulares ocurre porque no existe un programa que coordine los tres órdenes de gobierno para la reubicación sistemática de los pobladores.

Tampoco se han establecido medidas para realizar bloqueos en las zonas de las cuales se consumó la movilización.

"Hay que salirse de ahí porque si no es el agua, es el fuego. Y los que ya las tuvieron y no las aceptaron, perdón, pero están cometiendo un delito", apuntó Pérez Díaz.

Situación actual

-Heriberto Orozco, secretario del Ayuntamiento de Santa Catarina, refiere que han sido interpuestos 11 amparos ante la Comisión Nacional del Agua, más cuatro ante el municipio.

-La zona donde se ubican 293 lotes de posesionarios está a la orilla del arroyo El Obispo, considerado peligroso en temporada de lluvias, y cerca de un ducto de hidrocarburos de Pemex.

-Recientemente han ocurrido incendios en el área. El pasado 5 de julio, el fuego consumió unos 30 tejabanes en dicho sitio, en la colonia conocida como Termolita.

-Según información de Fomerrey, al cierre del año pasado se tuvo un estimado de poco más de 20 mil asentamientos humanos irregulares.

FOTO: Archivo 

MILENIO DIGITAL/ SYNDY GARCÍA