14 de enero de 2014 / 12:49 a.m.

Monterrey.- Para los profesionistas independientes, la facturación electrónica es engorrosa, trae más trabajo administrativo, lo que los distrae de su profesión y termina por ser peligroso, porque el sistema obliga a que mucha más gente conozca de sus ingresos, lo cual propicia posibles fugas de información que podrían llegar a personas inadecuadas.

El doctor José Alfredo Neira Garza, cirujano reconstructivo, no habla suposiciones. Él comenzó a facturar electrónicamente desde septiembre del 2011 y se ha topado con dificultades sinfín.

"Hay un sistema y además un programa y necesitas gente capacitada, y todo eso es más trabajo para nosotros, lo que nos distrae de nuestra profesión. Yo quiero ejercer medicina, no aprender contabilidad", declaró el médico.

Para cumplir los requerimientos de Hacienda, hasta las secretarias tienen que saber de contabilidad, para ir acumulando información que antes no se necesitaba. Aparte, cada consulta implica un trámite en computadora, internet y personal capacitado para ello.

Lo peor es que la información personal, deja de serlo, por ejemplo, los ingresos, porque mucha gente los conoce, debido a esa carga administrativa que implica la facturación electrónica.

"Ya no es mi información personal, tengo que compartir la información de mis ingresos con personas, que si bien son de mi confianza, crecen en número, y eso claro que es un riesgo, porque es información muy personal que no debe conocer nadie y que puede llegar a otra gente", explicó Neira Garza.

Por llevar bien los procedimientos, deja de darle tiempo a su profesión, cosa que antes no hacía, pues sólo cargaba recibos, los expedía, juntaba copias y ya, el contador se encargaba. Ahora es mucho muy complicado. Y lo peor, que no todos están en orden, y cuando viaja, siempre termina por no recibir las facturas.

"Yo voy mucho a la Ciudad de México y cuando consumo allá, me dicen que me enviarán la factura por correo electrónico y cuando llego aquí, no me mandan nada, y no puedo justificar gastos. Y ni modo de ir otra vez sólo por una factura, cuando vuelvo simplemente me dicen que ya pasó un mes y no se puede", agregó.

Para el doctor Neira Garza, la facturación electrónica podría ser buena, pero si les quitara esa carga administrativa a los mismos contribuyentes que cada vez ven más difícil el cumplir, lo que propicia que muchos opten por irse a la economía informal, donde esas molestias, simplemente no existen.

Francisco Zúñiga Esquivel