JOEL SAMPAYO CLIMACO, REPORTERO DEL AIRE | @joelsampayoc
10 de julio de 2015 / 07:20 a.m.

Mina.- La primera etapa del Centro Penitenciario de Mina, Nuevo León, dejó de avanzar debido al corte de fondos federales y la incertidumbre de los cambios en los precios del petróleo.

El terreno, de 359 hectáreas, es equivalente a más de la extensión del Parque Fundidora. El sitio se mantiene sin vigilancia; cuenta con un espacio de estacionamiento y 10 mil 700 metros lineales de una barda de concreto vaciado de 10 metros de altura y 40 centímetros de espesor.

Quedaron pendientes ocho torreones de vigilancia, los dormitorios, talleres, comedores, auditorio, capilla, unidad médica y zona de visita íntima, entre otras áreas que conlleva un centro penitenciario.

El espacio que sería destinado para albergar a reos, actualmente es sólo un desierto con marcas y surcos.

Un camino pavimentado de un kilómetro y 600 metros lo conecta con la carretera que une a Monterrey y Monclova.

Las mojoneras indican el kilómetro 45. Los planos ubican el pretendido penal a 55 kilómetros del centro de Monterrey, y a seis kilómetros de la cabecera municipal de Mina.

Penal Mina
El terreno, de 359 hectáreas, se ubica a 55 kilómetros de Monterrey | JOEL SAMPAYO

En julio del año 2011 empezaron los trabajos de construcción. Sin embargo, el paraje solitario ahora se ha convertido en cómplice que oculta la fecha verdadera en que las obras se detuvieron.

Desde el aire, los 55 mil metros cuadrados de calzadas impecablemente pavimentadas se ven espectaculares.

Éstas no conducen a ningún lugar, pues el proyecto continúa suspendido, esperando que los precios del petróleo se estabilicen o que baje la saturación de los otros tres penales. Lo que ocurra primero.