SANDRA GONZÁLEZ
30 de septiembre de 2015 / 08:03 a.m.

Monterrey.- Ni el sistema penitenciario de Nuevo León ni del país está preparado para atender a los inimputables.

Asociaciones civiles exhibieron la carencia de personal especializado para la atención de pacientes psiquiátricos y la falta de medicamento necesario para ellos.

Renace, que trabaja en garantizar los derechos de las víctimas y acusados, ha seguido de cerca el problema de los inimputables.

Martín Carlos Sánchez, director de la asociación, cuestionó que en el Cereso de Cadereyta existe un espacio destinado a los inimputables que se encuentra vacío, mientras que en el penal del Topo Chico están hacinados.

"Se hizo un espacio en Cadereyta que ahorita está subutilizado y no se ha mandado para allá a los pacientes psiquiátricos de todo el estado, a ese le caben 200" indicó.

Renace responsabiliza a la Secretaría de Salud por la omisión del tratamiento especial a los inimputables, ya que carecen de proyectos y presupuesto para atenderlos.

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"Lo que pasa es que todo se lo dejan al sistema penitenciario, pero es también de la Secretaría de Salud la responsabilidad de atenderlos, el sistema penitenciario ahorita está saturado con las detenciones que se realizaron hace pocos años en la época de mayor violencia", dijo Sánchez Bocanegra.

El problema no es nuevo. Hace 10 años, Renace llevó a cabo un programa en donde liberaron a algunas personas que requerían atención especializada y no sólo estar recluidos por el delito que cometieron; sin embargo, para hacer esta ayuda permanente se requiere de mayor voluntad de las autoridades.

"Identificamos los casos que pudieran estar en libertad, buscamos a sus familias y que los aceptaran, el problema siempre fue el medicamento. Aquellos que recibieron atención médica nada más un mes, la familia estaba al borde del conflicto porque volvieron los problemas", señaló.

La mayoría de los inimputables están en prisión por delitos menores, pero la ley no los puede liberar sin un compromiso de por medio de la familia, por lo que muchos se quedan encerrados.

Otros han recibido la ayuda de asociaciones, pero el encierro provoca que su situación empeore y se conviertan en un peligro.