21 de marzo de 2014 / 07:07 p.m.

Monterrey.- Hay muchos mitos al respecto del Síndrome de Down, uno de ellos es el desconocimiento de las personas ya que quienes lo padecen son personas que pueden llegar a potencializar todas sus habilidades e incluso pueden llegar a leer y escribir.

"Toda persona tiene derecho a ser feliz". Esa es una gran verdad. Es el lema escogido para celebrar este año el Día Mundial del Síndrome de Down.

En 2012 nació la cita, fijada para cada 21 de marzo, por la necesidad de concienciar a los propios familiares de estas personas.

Potencializar las habilidades y las capacidades de quienes padecen Síndrome de Down es una noble labor que se lleva a cabo en el centro TEDI en el municipio de San Pedro Garza García.

Más que mongolitos, como algunos los llaman, quienes padecen Síndrome Down son portadores de una narrativa de vida especial, punto y seguido de una historia de triunfos y esfuerzos que involucra a la familia.

El caso de Rebeca Richardson, una niña de 4 años que padece Síndrome de Down, para ella nada es imposible, ya que a su edad sabe leer, situación que sorprende a sus padres y maestros por su facilidad para aprender.

La menor es el orgullo de sus padres, quienes diariamente la llevan al Centro TEDI para que desarrolle y perfeccione sus capacidades.

Para la pequeña Rebeca, el hecho de leer es algo que domina a la perfección, aunque difícil, a sus 4 años la niña sabe leer, hecho que llena de orgullo a sus padres.

Sus padres acuden a diario a la escuela con su hija y orgullosos comparten juntos los avances de Rebeca.

La pequeña Rebeca, 4 años, mucha historia que contar.

 

Lorenzo Encinas