13 de enero de 2014 / 05:05 p.m.

 Monterrey.- Desde una camilla en una clínica veterinaria del municipio de San Pedro, el perrito criollo Bali, torturado y mutilado por desconocidos en García, muestra unas ganas enormes por vivir.

Sus condiciones de salud son estables y presenta una importante mejoría, aunque aún se desconoce el tiempo que deberá estar hospitalizado.

"Muy bien, muy bien. La verdad es que está evolucionando mejor de lo que se esperaría, según su caso. Está muy estable, está comiendo bien. Está de buen ánimo y pues tiene un pronóstico muy favorable”, señaló el médico veterinario, Jaime Abner González Campos.

El can adulto fue llevado la mañana del sábado a la clínica veterinaria Sierra Madre, de la colonia Del Valle, por Carlos Valderrama, del grupo "Una Sociedad Unida por los Animales".

Eso ocurrió luego de que habitantes de la colonia Paseo de Capellanía, en García, Nuevo León, reportaran el caso del perrito torturado con un machete y mutilado de sus patas traseras.

No se supo quien lo agredió, y los dueños de Bali ya no quisieron hacerse cargo de él.

"Llegó con dos miembros amputados. No estaban amputados en su totalidad. Con un grado de infección muy fuerte. Venían cauterizados por polvo, por tierra", aseveró el médico que atiende a Bali.

Desde ese día le brindaron el auxilio necesario y le han estado administrando medicamento, por lo que el animalito se ve un poco mejor.

"Se ingresó e inmediatamente se le puso suero. Se normalizaron sus signos vitales. Pasó a cirugía de urgencia. Una vez ya en cirugía se le amputaron los miembros", comentó González Campos.

Tras la intervención quirúrgica existió el riesgo de una infección generalizada pero, gracias a los cuidados y a los medicamentos, se ha logrado reducir el peligro.

"Ya están pasando los puntos críticos y los días en los que valoraríamos eso. Ahorita tiene una temperatura normal, no nos indica que tenga una infección sistémica", concluyó el médico.

Se informó que al cicatrizar las heridas quirúrgicas el can deberá utilizar un mecanismo de ruedas que suplirá las dos extremidades, con el cual podrá tener una vida normal.

La asociación dedicada a la protección de animales no descarta la posibilidad de buscar a una persona que done el equipo de desplazamiento, así como a otra que adopte al perrito.

Agustín Martínez