27 de septiembre de 2014 / 12:45 p.m.

El Carmen.- En las afueras de las capillas donde vela las cenizas de su hija, la señora María Elizabeth Luna Tovares pidió el apoyo de la autoridad, para que la oriente y la respalde, pues desea obtener la custodia de su nieta huérfana.

Este sábado culminará el funeral de la joven Perla Rocío García Luna, de 24 años y quien el pasado 7 de septiembre fue asesinada por su pareja, Jonathan Villarreal Rodríguez, de 30, en el municipio de El Carmen.

"Pues tenemos a mi hija aquí, ya después de varios días de angustia, dolor y de todo. Pues ya a mi hija la tengo aquí; ya la estamos velando… es lo último", expresó, triste, el ama de casa.

Pero su angustia no disminuye. Desde hace días no la deja descansar la preocupación sobre la vida que estará llevando su nieta Miranda, de 6 meses.

Desde la desaparición de Perla, la bebé permanece bajo el cuidado de los padres de Jonathan, Felipe Nery Villarreal y Dora Rodríguez.

El matrimonio abandonó su vivienda de la calle Josefa Ortiz de Domínguez, en El Carmen, desde la semana pasada.

Luna Tovares no desea que Miranda crezca en un hogar desintegrado, donde los valores, la unión y el amor prácticamente no existen.

"Porque… ¿con qué gente va a crecer? ¿Con gente mala de la mente? ¿A qué esperar? ¿A que a la niña le vayan a crear otras cosas en la mente? No. A mí no me conviene eso, porque es mi nieta; es lo que me dejó mi hija", exclamó.

Considera que es completamente injusto el alejarla de su nieta. Por eso les envía un mensaje a los esposos Villarreal Rodríguez: No descansará hasta tener a Miranda en sus brazos.

"Si ellos son padres, porque lo son, yo no tengo la culpa de que tengan unos hijos diabólicos. Y yo sí tengo unos hijos buenos. Yo quiero que me entreguen a la niña, porque mi hija era buena. Mi hija, al lado de él, era buena", sentenció.

Al clamor de esta madre y abuela se unió el de sus familiares y vecinos, quienes exigen la actuación de las autoridades municipales y estatales para que la respalden.

"Pedimos justicia. Que se acabe todo esto y que a la niña se la regresen a su abuela, que le pertenece. ¡Justicia para ella!", expresó Alicia Rodríguez Sánchez.

A Perla le sobrevive un hijo de cuatro años, producto de una relación anterior. Con Jonathan procreó a Miranda, cuyo paradero es desconocido para los familiares de la víctima.

La señora María Elizabeth teme que la infante haya sido trasladada a otra entidad, por lo que urgió a las instituciones oficiales a que la apoyen y orienten.

En el aspecto legal, el inculpado permanece bajo arraigo desde el fin de semana pasado, después de que se entregara a la Policía en el estado de Guanajuato.

Trascendió que en sus declaraciones ante el Ministerio Público ha manifestado que actuó durante un arranque de coraje, tras una discusión por celos.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ