5 de abril de 2014 / 12:38 a.m.

Monterrey.- Leonardo Primo Salinas tiene 12 años, pero desde hace menos de un año su vida cambió cuando le diagnosticaron un mal congénito en el cerebro, y para el cual ha sido sometido a cuatro procedimientos quirúrgicos, uno de ellos fue para retirarle parte del cráneo, luego de una complicación.

Olga Yolanda Saldivar, quien es madre soltera, junto con su otro hijo de 10 años Ángel Emilio, se hacen llamar así mismos los tres mosqueteros, que luchan juntos para salir adelante

Luego de una resonancia magnética, se supo que Leonardo, padecía una malformación arteriovenosa en el hemisferio izquierdo del cerebro, grado cinco, la más alta y peligrosa.

El padecimiento es de nacimiento, debido a que durante el embarazo el cerebro del feto no se desarrolla de forma normal, algo que el 40 por ciento de la población padece, pero no a todos se les manifiesta.

Leonardo ha sido sometido a tres embolizaciones, que son un procedimiento mediante el cual se inyecta Onix al cerebro, para poder retirar las malformaciones, sin embargo, cada operación dura ocho horas y para hacerlo es inducido a un coma y las cirugías han dejado secuelas.

En la segunda embolización los doctores no podían hacerlo regresar del coma y se sospechaba de un derrame cerebral. A partir de entonces, Leo tiene una parte de su cerebro cubierta, sólo con cuero cabelludo.

El próximo miércoles se someterá a una nueva cirugía, pues las expectativa, según el doctor, Gustavo Melo, quien lo atiende en el Hospital Juárez, de la Ciudad de México, es que para cuando Leonardo cumpla 15 años esté totalmente recuperado.

El sueño del adolescente que en los últimos meses ha vivido entre quirófanos y hospitales, es ser neurocirujano.

Para apoyar con los gastos médicos, se pueden hacer donaciones a las siguientes cuentas Famsa número de cuenta: 22 33 620 y Banamex: 4766 8400 1816 2490, a nombre de Olga Yolanda Salinas Álvarez, quien es madre soltera y no tiene empleo fijo, tampoco cuenta con ningún apoyo del gobierno estatal o del municipio de Santa Catarina, dónde rentan con sus hijos.

GUADALUPE SÁNCHEZ